
María Chivite. – UNIÓN EUROPEA / VIRGINIE LEFOUR
PAMPLONA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) – La presidenta de Navarra, María Chivite, ha participado este miércoles y jueves en la sesión plenaria del Comité Europeo de las Regiones, celebrado en Bruselas. Durante su intervención, hizo un llamado a que «proteger los valores democráticos» siga siendo «una prioridad europea, y más en el actual contexto».
«Los demócratas debemos unirnos y estar fuertes para frenar los discursos del odio, que son destructivos para el bienestar social, el progreso y la convivencia, y en muchos casos contrarios a la esencia del proyecto europeo», afirmó Chivite. En este sentido, destacó que los entes regionales y locales tienen «mucho que decir en la defensa de una Europa democrática y de los derechos».
Además, subrayó el compromiso de Navarra con la «transparencia», la «rendición de cuentas», la «verdad para hacer frente a la desinformación», el «refuerzo de los servicios públicos», las «medidas de cobertura para los más vulnerables», y la «lucha contra el racismo y la xenofobia». Chivite también remarcó que Navarra lidera el indicador de «logro femenino» en España y es una región avanzada en Europa.
Resiliencia y lucha contra la desigualdad
Durante su intervención, Chivite expresó su preocupación por la situación de algunos estados miembros de la Unión Europea, donde, como mencionó, «ya se está produciendo un retroceso democrático». Dijo que se están dando «recortes de derechos y retrocesos en avances logrados a base de políticas profundamente democráticas», refiriéndose específicamente a las minorías, como «la población migrante, las personas LGTBIQ+ y las personas más vulnerables, como las personas con discapacidad o en situación de pobreza».
Chivite abordó ejemplos como el de Budapest, donde «hubo un intento de prohibición del orgullo gay por parte del Gobierno, pero también una reacción progresista que se manifestó contra ese ataque a los derechos y la diversidad». También resaltó que estas situaciones no son exclusivas de la Unión Europea, sino que ocurren en países candidatos, como Turquía, citando el caso del encarcelamiento del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, como «uno de los ejemplos más preocupantes de intento de silenciar la democracia local».
Frente a estas situaciones adversas, la presidenta afirmó que «el mensaje es claro: por mucho daño que se haga a una persona, no se va a terminar con su compromiso y sus ideas». Añadió que «las ideas van a fluir, y la democracia va a prevalecer». Destacó que «los mayores periodos de prosperidad, progreso y avance han venido siempre en el marco de las democracias, y por eso la mayoría social estará ahí».
Por último, Chivite consideró que la desigualdad es «un factor clave» en este ámbito y enfatizó que «seguir trabajando para atajar brechas por una Europa más cohesionada, equitativa e igualitaria es crucial para que la sociedad avance desde la prosperidad compartida y la igualdad de oportunidades». «Democracias sólidas y resilientes son imprescindibles para tener sociedades cohesionadas y fuertes», concluyó.
