Publicado 01/12/2025 – 14:19 CET
• Ultima actualización 17:29
La contaminación del aire se ha vinculado a miles de muertes evitables en la Unión Europea, a pesar de una «mejora significativa» en la calidad del aire. Un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) concluye que entre 2005 y 2023, las muertes prematuras atribuibles a las partículas finas se han reducido en un 57%. Sin embargo, los niveles inseguros de contaminación del aire causaron la alarmante cifra de 182.000 muertes en 2023.
A pesar de estos avances, el 95% de los europeos que viven en ciudades está expuesto a niveles de contaminación del aire «considerablemente» superiores a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la AEMA, la contaminación del aire continúa siendo el principal riesgo ambiental para los ciudadanos europeos.
¿Qué son las partículas en suspensión?
Conocidas comúnmente como PM2,5, las partículas en suspensión son diminutas partículas en el aire con un diámetro de 2,5 micrómetros o menos. Si se inhalan, pueden causar o agravar problemas de salud como el asma, la cardiopatía isquémica y el cáncer de pulmón. Las PM2,5 proceden principalmente de fuentes humanas, como las emisiones de vehículos, la quema de combustibles sólidos y diversos procesos industriales.
¿Qué país de la UE fue el más afectado por la contaminación del aire?
Según la evaluación de impacto sanitario, Italia sufrió la mayor pérdida en 2023, con 43.083 muertes atribuidas a altas concentraciones de PM2,5. Esto equivale a 100,6 muertes atribuibles por cada 100.000 habitantes en riesgo. Además, representa 407.949 años de vida perdidos (YLL).
Polonia le siguió con 25.268 muertes atribuibles, mientras que Alemania ocupó el tercer lugar con 21.640 muertes. En contraste, Islandia no registró ninguna muerte por contaminación del aire, y solo se atribuyeron 34 muertes en Finlandia.
Las nuevas normas de calidad del aire de la UE
El informe de la AEMA subraya la urgencia de reducir la contaminación del aire, tal como se establece en la Directiva revisada sobre la calidad del aire ambiente, que entró en vigor el 10 de diciembre de 2024.
La norma reduce a más de la mitad el valor límite anual permitido para las PM2,5, acercando los estándares de calidad del aire de la UE para 2030 a las recomendaciones de la OMS.
«Cada año, el aire contaminado provoca alrededor de 250.000 muertes prematuras y cuesta a la economía de la UE hasta 850.000 millones de euros«, afirmó la comisaria Jessika Roswall.
