
Zaragoza, 15 de diciembre. (EUROPA PRESS) – El presidente del PAR, Alberto Izquierdo, ha afirmado este lunes que Aragón celebrará elecciones anticipadas el 8 de febrero debido a que «Santiago Abascal ha decidido, en un cálculo electoral, que a Vox le viene bien».
En rueda de prensa, Izquierdo ha destacado que las elecciones autonómicas se adelantan «por primera vez en la Historia de Aragón», lamentando que «no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo para hacer unos presupuestos ni para darle estabilidad a un Gobierno».
El líder del PAR ha insistido en que «los aragoneses no le importamos nada a Santiago Abascal, no le ocupamos ni un solo segundo porque de lo que se está hablando es de política nacional, de cálculos aritméticos». Además, se ha preguntado cómo es posible que «en solo dos años se haya pasado de formar parte del Gobierno y sentirse absolutamente orgullosos de aquel gobierno a tumbarlo y obligar al Partido Popular a convocar elecciones».
Tras recordar que el PAR acaba de concluir el proceso de renovación de sus órganos, Izquierdo ha mencionado que esta tarde se reunirá la Comisión Ejecutiva para discutir la convocatoria electoral: «Vamos a empezar a trabajar ya en esta campaña».
Un proceso apasionante
El presidente del PAR ha afirmado que es «muy triste pensar que en Aragón por primera vez nos salimos del marco del entendimiento, pero es lo que ha querido Vox, y es lo que nos vamos a encargar de explicar a los aragoneses: cuál es la diferencia del entendimiento del sentido común y de la estabilidad a lo que hoy se produce».
Izquierdo ha dejado claro que «si el Partido Aragonés hubiese tenido diputados suficientes para garantizar una mayoría, hoy no habría elecciones en Aragón, habría un presupuesto, el Gobierno estaría trabajando y no se escucharían las barbaridades que se escuchan».
Además, ha declarado: «Siempre hemos sido garantes de la estabilidad, del pacto y del entendimiento, y nos asombra ver cómo ni siquiera se toman la molestia de discutirlo. Ni siquiera pierden un minuto con los presupuestos de 2026».
Los diputados de Vox «simplemente están a la orden de lo que les digan en Madrid, de lo que diga Abascal», ha continuado Alberto Izquierdo, añadiendo que «Santi, como le llaman algunos, ha decidido que Aragón importa muy poco y que lo mejor es meterlo en un ciclo electoral a ver lo que pasa».
Alberto Izquierdo ha advertido que «si el Partido Popular no consigue apoyos para la investidura que no sean los de Vox, tendremos que volver a ir a elecciones porque no va a cambiar nada; esa es la triste noticia que hoy tenemos encima de la mesa y desde luego los partidos aragoneses nos tenemos que poner a trabajar».
Ahora «arranca un proceso que tenemos que convertir en apasionante» para «ser capaces de ilusionar a los aragoneses» y que «vayan a manifestar su voluntad y no se queden en casa, que es uno de los miedos que nosotros estamos viendo por las noticias que nos van llegando».
Izquierdo ha considerado que las bajas temperaturas de febrero pueden afectar mucho a la participación, apostando por «movilizar a la sociedad». Ha avisado que «el PAR no se va a arrugar», sino que «va a empujar con fuerza para conseguir que los aragoneses pongan el foco en la inestabilidad que ha generado la ultraderecha, un partido como Vox, al que Aragón no le importa nada».
El parlamentario del PAR ha subrayado que «no se puede ceder al chantaje, no se puede ceder a hacer política ficción», ni centrar la política aragonesa en «echar o no inmigrantes, negar o no el Pacto Verde», ya que, además de ser imposibles, son mentiras. «El cambio climático existe y, además, mata, la Agenda 2030 no la decide el Gobierno de Aragón y el Gobierno de Aragón no es quien puede expulsar o no inmigrantes», aseguró.
Finalmente, ha añadido: «Todos estamos en contra de la inmigración ilegal y a favor de eliminar la burocracia; todos pensamos que los cauces de los ríos deberían limpiarse, pero una cosa es lo que se puede hacer y otra cosa es lo que es ilegal hacer». Lo que Vox quería era que el Gobierno de Aragón se convirtiese en un delincuente, sentenció Izquierdo, quien concluyó que el presidente del Gobierno ha hecho lo que le han obligado a hacer las circunstancias y que él también aplaude la coherencia de no haber cedido a imposiciones, no a una negociación.
