
BRUSELAS, 18 Dic. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, ha advertido que, poco antes del inicio de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas, no se dan las condiciones para cambiar su negativa a utilizar la liquidez de los activos rusos congelados en Bélgica para financiar un préstamo de reparación a Ucrania de al menos 90.000 millones de euros, destinado a cubrir sus necesidades financieras y militares en los próximos dos años.
De Wever ha declarado: «Puedo decir que todos los interlocutores que he tenido al teléfono entienden que nuestras condiciones son razonables, que no se trata de un sabotaje. Saben que es constructivo, que es razonable, que no se trata de torpedear el préstamo de reparación ni de sabotear a Europa».
Además, destacó que «aún no he visto ningún texto que me convenza de cambiar la postura de Bélgica». Se mostró esperanzado de recibir información hoy, pero hasta el momento no había llegado. El político flamenco y líder del partido N-VA, aboga por evitar recurrir a la liquidez de los activos inmovilizados por las sanciones de la UE y sugiere financiar la ayuda urgente a Kiev mediante la emisión de eurobonos, usando el presupuesto de la Unión Europea como garantía.
El líder ultranacionalista enfatizó el amplio apoyo recibido de las fuerzas políticas en la Cámara, que respaldan la postura del Gobierno de coalición de rechazar el uso de los activos rusos hasta que Bélgica obtenga las garantías necesarias que aseguren la mutualización de los riesgos financieros y legales que podría enfrentar el país al utilizar dichos activos.
De Wever ha mantenido discreción sobre los detalles de las negociaciones con otros líderes, aunque aseguró haber encontrado comprensión entre la mayoría de ellos. Comentó que algunos mandatarios le han compartido que si los activos en cuestión estuvieran en sus territorios, también tendrían reservas similares.
«Incluso aquellos que están 100% a favor del préstamo de reparación lo entienden. Ninguno me ha dicho eso que se lee en la prensa internacional de que soy el mejor ‘activo ruso’. Todo el mundo entiende mi papel», defendió ante los diputados. Agregó que Bélgica no está «aislada», ni es el único país con dudas y que, si esta opción decayera, «algunos países podrían bascular» hacia la segunda opción, que sería recurrir a los mercados europeos para financiar el préstamo.
Cuando se le preguntó si creía que podría formar una minoría de bloqueo con otros socios en caso de que se planteara la adopción de la medida a pesar del rechazo de Bélgica, De Wever admitió no saber si se daría esa circunstancia, aunque espera que se encuentre una solución antes de que se llegue a ese escenario. «Espero que no lleguemos a saberlo, sería una pena. ¿Es imposible? No. Pero no puedo decir (lo que sucedería)», concluyó.
