
VALÈNCIA, 21 Dic. (EUROPA PRESS) – Este domingo, Bioparc Valencia ha dado la bienvenida a la 27ª edición del Desfile de perros, un evento que ha contado con la presencia del sol, el cual ha ahuyentado las nubes y lluvias, motivo por el que se había aplazado el evento programado la semana anterior, convirtiendo la jornada en una agradable mañana navideña.
Entre los canes que participaron se encontraban historias conmovedoras como la de Luz, rescatada tras un doloroso accidente que pudo haber sido un atropello; Leo, quien fue salvado de ahogarse en una acequia; Caín, que vivía atado en un campo antes de ser rescatado por la policía; y otros como Grey, Dior, Diana, Baltasar y Café.
Todos ellos han enviado sus dardos de amor para atraer la atención de posibles adoptantes, que han mostrado interés por visitarlos en las instalaciones de la protectora «Adopta Un Perro Abandonado» (A.U.P.A.), organizadora del evento junto con la Fundación Bioparc.
La plaza de acceso al parque, que se dedica a la conservación de la naturaleza, reunió a cientos de asistentes en este evento solidario que busca no solo denunciar el abandono de animales, sino también promover la adopción y la tenencia responsable.
La presentadora de À Punt Noticias Migdia, Rosa Romero, compartió las historias de estos maravillosos perros, entre los que se encontraban algunos del refugio de Modepran, que todavía alberga animales afectados por la dana del 29 de octubre de 2024. Entre las vivencias compartidas figuró la de Conde, que sufrió un doble trauma: el maltrato humano y la devastación del refugio de Carlet, mismo destino que sufrieron Kairo Pimienta, Pitón, Moroto y Lua, quienes se encontraban allí durante la tragedia.
También destacó Bella, quien recorría la pasarela buscando el cariño que le falta, mientras que Lila, la primera en salir, provocó un «llanto colectivo». Esta perra ha estado bajo los cuidados del personal de A.U.P.A. durante 12 de sus 13 años de vida, y a pesar de su timidez, avanzó acompañada de una voluntaria, quien la animaba con premios.
A pesar de que algunos perros mostraron al inicio su extrañeza, el afecto y cercanía del público lograron despertar su «amor» por los humanos, y las caricias, abrazos y lametones reflejaron un impresionante compromiso con el bienestar animal. Durante el evento, se hizo énfasis en que en esta época de fiestas, los perros «no son un juguete ni deben ser regalos indeseados». La adopción tras el maltrato que implica el abandono debe llevarse a cabo con responsabilidad y conocimiento.
Sus asistentes también pusieron de manifiesto la importante labor de las protectoras y la necesidad de continuar celebrando desfiles como este, que iluminan la problemática del abandono, permitiendo que estos perros, que parecen invisibles, encuentren familias dispuestas a ofrecerles el calor que tanto anhelan.
