PAMPLONA, 23 Dic. (EUROPA PRESS) – El Gobierno de Navarra ha aprobado en su sesión de este martes el II Plan de Convivencia de Navarra (2025-2029), que busca «consolidar la convivencia política y abordar la creciente diversidad social y cultural» de la Comunidad foral.
La vicepresidenta y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha explicado las líneas principales de esta hoja de ruta, que «busca profundizar en la convivencia política, social y cultural de una Navarra plural y diversa».
El Plan ha sido objeto de un proceso participativo con la ciudadanía (Gobierno Abierto) y con otros agentes sociales y políticos, entre ellos los grupos parlamentarios. En respuesta a los medios de comunicación, Ollo ha comentado que «sí hemos introducido las aportaciones que han venido de diferentes ámbitos», aunque en el caso de la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo de ETA (ANVITE), que rechazó el plan, «no era una aportación, sino simplemente una reflexión sobre el plan, y era una crítica».
Asimismo, la consejera ha indicado que «hay discrepancias evidentes, pero creo que reducir a que el plan es un fracaso porque en este caso haya una reflexión contrapuesta a lo que el Gobierno plantea no sé si es del todo justo».
Ollo ha destacado que «han participado todos» los grupos políticos, excepto el PP y Vox. «Evidentemente, ha habido más consenso en los grupos políticos que apoyan al Gobierno», ha señalado, añadiendo que «ha habido aportaciones por parte de UPN y de EH Bildu, que algunas se han incorporado y otras no».
El objetivo del plan es «abordar los nuevos retos sobre convivencia en una sociedad cada vez más diversa como la navarra». Según Ollo, estos retos comprenden derechos humanos, paz y diversidad que la Comunidad foral enfrentará en los próximos años, teniendo en cuenta el contexto global cambiante. Además, el plan busca consolidar pasos ya dados en la deslegitimación y condena de toda violencia, así como en la atención a las víctimas de distintos contextos: terrorismo (especialmente de ETA), franquismo y violencia de motivación política ejercida por funcionarios públicos o por la extrema derecha.
La planificación cuenta con una previsión presupuestaria plurianual de 17,4 millones de euros para 5 años, y nace del primero Plan de Convivencia de Navarra (2021-2024), sirviendo para estructurar distintas actuaciones de políticas públicas de memoria y convivencia impulsadas de forma transversal por el Gobierno desde 2015, en coherencia con el acuerdo programático que sustenta el Ejecutivo.
Memoria, Diversidad y Derechos Humanos
El plan se estructura en tres ejes: ‘Memoria, víctimas y convivencia política’; ‘Convivir en diversidad’; y ‘Convivencia y derechos humanos’. En total, recoge 117 medidas repartidas en seis ámbitos: la aplicación de los Derechos Humanos; la convivencia entre diferentes identidades, opciones sexuales y de género, lingüísticas, laicas y religiosas, culturas y orígenes; el reconocimiento y aplicación de derechos de las víctimas del franquismo, del terrorismo y de la violencia política; la construcción de una memoria «crítica e inclusiva»; la necesidad de educar y aprender para convivir; y el papel de las instituciones «para ser referentes de convivencia».
Ollo ha destacado que el plan cuenta con «dos ingredientes clave». En primer lugar, «profundiza en todo lo relacionado con la convivencia política, ya trabajada desde 2015», y en segundo, «adopta un enfoque amplio y abierto de la convivencia social y cultural en diversidad».
Además, ha subrayado que este plan, que se define como un Plan de Gobierno, incluye aportaciones de los distintos departamentos y ha sido aprobado por el Ejecutivo. Para su elaboración, se ha llevado a cabo «un trabajo de escucha interinstitucional y con diversos actores de la sociedad civil, con el objetivo de lograr un resultado lo más participado y consensuado posible».
Ollo ha enfatizado que este segundo plan servirá para «consolidar las líneas básicas del primer Plan de Convivencia de Navarra en sus ejes fundamentales», actualizando así la hoja de ruta de la convivencia en la comunidad, en un contexto cambiante y exigente en materia de democracia, derechos humanos, paz y convivencia. «Todo ello desde el respeto a la diversidad y la deslegitimación de toda violencia», ha reiterado.
Nueva Ley de Víctimas del Terrorismo
Al ser preguntada sobre la elaboración de la nueva ley de víctimas del terrorismo, Ollo ha indicado que la anterior, aprobada en 2010, «tenía todas las virtudes de su época», aunque «vinculaba prácticamente todo a ayudas económicas».
En el contexto actual, ha afirmado que «una ley de víctimas del terrorismo tiene que ser integral, que observe todas las políticas públicas que se están llevando a cabo desde hace años». Además, ha indicado que esta ley «quiere incorporar todo lo que el Gobierno está haciendo en términos de verdad, justicia, reparación y reconocimiento».
Respecto a los plazos, Ollo ha enfatizado que, una vez aprobado el II Plan de Convivencia, «el próximo año iniciaremos el trabajo en esta ley y buscaremos los consensos suficientes para que salga adelante». Y concluyó, «me gustaría que fuese por unanimidad».
