MÉRIDA, 26 (EUROPA PRESS)
El presidente de la Comisión Gestora del PSOE de Extremadura, José Luis Quintana, ha trasladado toda la iniciativa de las negociaciones sobre la investidura a María Guardiola, quien ha ganado las elecciones. Sin embargo, ha marcado distancias ante una posible abstención para facilitar la formación del nuevo Ejecutivo regional, al señalar que el Partido Socialista es la «alternativa» al PP y que no es su «socio de gobierno».
Así lo ha avanzado en su primera comparecencia ante la prensa tras el nombramiento de la Comisión Gestora, que dirigirá al partido hasta el próximo Congreso Regional, previsto para mayo, tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo como secretario general, resultante de los malos resultados en las elecciones del pasado domingo.
Entretanto, la gestora tomará decisiones inminentes, como la composición del grupo parlamentario y los diputados socialistas que entrarán en la Mesa de la Asamblea. También deberá decidir sobre el sentido del voto de la investidura.
En este punto, Quintana no ha sido claro respecto a la decisión que adoptarán los socialistas. Por un lado, ha señalado que debe ser el partido que ha ganado las elecciones quien tome la iniciativa. «Hay un partido que es el más votado y es el que tiene que tomar la iniciativa», ha declarado Quintana sobre el PP, añadiendo que «si ese partido considera que necesita una serie de socios prioritarios, lógicamente actuará en consecuencia».
Por parte de los socialistas, ha insistido en que no está en los cometidos de la gestora «adoptar decisiones estratégicas de largo alcance». Quintana ha remarcado que el PSOE tiene una «posición de alternancia» y que no son un «socio de gobierno» del PP. «Somos la alternativa al Partido Popular. Por lo tanto, el Partido Popular es quien tiene que tomar ahora mismo la decisión», ha resaltado, considerando que sería un «absoluto fracaso» para María Guardiola que solicitara a los socialistas que le facilitaran la investidura.
Además, ha avanzado que los socialistas no se lo van a ofrecer, ya que «no tiene sentido» al no ser el partido que ha ganado las elecciones. Si finalmente Guardiola necesita al PSOE para gobernar, sería un «rotundo fracaso» para la dirigente ‘popular’. «¿Para qué ha servido todo esto?», planteó, en alusión a la celebración de las elecciones y al coste económico que conlleva para las arcas autonómicas.
MOTIVOS DE LA DEBACLE
Respecto a los motivos por los cuales el PSOE extremeño ha perdido más de 100.000 votos, Quintana ha señalado que la abstención ha perjudicado «enormemente» a los socialistas.
Asimismo, al ser preguntado sobre las declaraciones de la vicesecretaria general del PSOE y vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, quien indicó que los resultados se deben en gran medida a la «situación concreta que se vivía en Extremadura a raíz de la imputación» de Miguel Ángel Gallardo, Quintana ha enfatizado que está «de acuerdo» con las palabras de la dirigente socialista, quien considera que es «una persona relevante» en el partido.
En su primera comparecencia desde el nombramiento de la gestora, ha indicado que la función de este órgano provisional es garantizar la continuidad orgánica y política del partido hasta que la situación se normalice mediante la celebración de un congreso, previsto para mayo, y la elección democrática de una nueva dirección regional.
Durante este periodo, será la gestora la que asuma funciones de dirección como la organización interna, la coordinación política y la representación institucional y administrativa del partido. Se encargará, por ejemplo, de nombrar la dirección del grupo parlamentario y de designar a los miembros de la mesa de la Asamblea.
Aunque le corresponde decidir sobre el sentido del voto en la investidura de María Guardiola, ha remarcado que no le corresponde adoptar «decisiones estratégicas de largo alcance». «No es nuestra función ni sería responsable hacerlo», ha apostillado, añadiendo que el reto principal es «estabilizar» el partido y preparar el proceso congresual, devolviendo la «normalidad democrática interna» y garantizando que sea la militancia quien designe su dirección.
RESETEAR EL PARTIDO SIN GRITOS NI TITULARES
Quintana ha insistido en que las bases del PSOE son «las dueñas del destino» de un partido que tras la derrota electoral necesita ahora «tranquilidad, calma y sosiego». Ha reconocido que se abre un proceso de «reflexión interna», el cual no se debe realizar, ha advertido, «ni a gritos ni en titulares», sino que debe hacerse «con serenidad, respeto y trabajo».
Ahora toca trabajar de puertas para adentro para poder salir de nuevo a la calle con un proyecto reconocible, creíble, útil y coherente para los extremeños y las extremeñas. José Luis Quintana ha admitido que el PSOE de Extremadura ha perdido miles de votos en las últimas elecciones y, por lo tanto, ahora toca «resetear» el partido. En tiempos de cambio, «la calma es imprescindible» y «la tranquilidad es la obligación».
El objetivo final es conseguir que la mayoría social de Extremadura vuelva a confiar en el PSOE, una tarea que debe alcanzarse «sin prisa pero sin pausa», con la «enorme responsabilidad que siempre ha guiado» a un partido que tiene «historia, valores y futuro».
