El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado su decisión de no apoyar el presupuesto del Ayuntamiento para 2026. Argumentan que «se abre ahora un periodo nuevo en el que habrá que abordar cambios estructurales muy importantes que no se han abordado» y que también «hay que dar una vuelta de tuerca en la política de presión que ha estado llevando a cabo el partido».
Así lo dieron a conocer los cuatro concejales de Vox en una rueda de prensa, donde informaron que después de negociar el presupuesto con el Gobierno de la ciudad, del Partido Popular, han acordado no aprobar el proyecto de presupuestos para el próximo año.
El portavoz del grupo municipal, Julio Calvo, indicó que esta decisión «siempre ha estado presente desde el mandato anterior», al igual que en los dos primeros años de este mandato. Comentó que se adoptó tras «mucho debate interno».
Calvo explicó que se abre un periodo nuevo «por dos motivos fundamentales»: por un lado, la legislatura del Gobierno de España «está prácticamente agotada» y, por otro, a mediados de 2026 «concluye la llegada de fondos europeos a España».
Ambos motivos «nos pillan sin haber acometido los cambios estructurales y administrativos importantes» en el Ayuntamiento de Zaragoza y en el resto de instituciones, afirmando que no se puede mantener la estructura administrativa que «asfixia fiscalmente a todos los españoles». A su juicio, existe un entramado de sociedades y patronatos que representan un «reducto de arbitrariedad y de opacidad».
Críticas a la Situación Actual
Entre los motivos que llevaron a Vox a optar por no apoyar el presupuesto, Calvo criticó el «abandono» de muchos equipamientos e infraestructuras. Zonas como el Casco Histórico, el Distrito Sur, los barrios rurales, y la depuradora de aguas residuales «siguen esperando», constituyendo «una necesidad inaplazable», al igual que el estado de los puentes y del Parque del Agua, entre otros proyectos.
Calvo también subrayó que se acometen obras nuevas «no necesarias» mientras muchos equipamientos e infraestructuras están deteriorándose. Expresó su preocupación por que «se prioriza el corte de cintas inaugurales antes que las verdaderas necesidades de los vecinos», lamentando la «falta de voluntad» para eliminar las competencias redundantes con otras administraciones, como la formación para el empleo y las políticas sociales.
La concejal Eva Torres explicó que el presupuesto de 2026 «es diferente» al de los años 2024 y 2025, ya que presenta un incremento en gastos de 50 millones de euros en los capítulos 1 y 2, que abarcan personal y gastos corrientes, sumando en total 700 millones de euros.
Respecto al transporte urbano de autobús, se han presupuestado 74 millones de euros, aunque el coste real se conocerá el próximo año, dado que el contrato está en proceso de licitación. Torres también criticó la deuda del Ayuntamiento, afirmando que «la necesidad de rebajarla es siempre una prioridad» para Vox.
Proyectos y Propuestas de Vox
Sobre proyectos concretos, Torres mencionó la Nueva Romareda, donde tanto el Ayuntamiento como el Gobierno de Aragón y el Real Zaragoza deben aportar dinero este año. El club tiene que contribuir con 5 millones de euros el próximo año, 12 millones en 2027, y hasta 7 millones de euros en 2028.
Torres destacó que existen «proyectos muy importantes, todavía vivos», que presentarán incertidumbres y requerirán un gran esfuerzo por parte del Ayuntamiento, como el plan de renovación de avenidas, con una inversión prevista de casi 10 millones de euros en 2026 y 8 millones de euros en 2027.
Calvo aseguró que el anteproyecto de presupuestos «es poco prudente, deja de lado las necesidades reales de los ciudadanos y no afronta los cambios en la estructura ni los grandes problemas de la propia institución». Sin embargo, añadió que tras una larga negociación, han podido introducir en el presupuesto varias de sus partidas, en espera del apoyo de la alcaldesa Natalia Chueca.
Estas incluyen el acondicionamiento de la última planta del Centro Cívico del Distrito Sur; la regeneración de los barrios rurales; aparcamientos compensatorios; la reforma de la biblioteca Santa Orosia; así como aumentar las ayudas para la rehabilitación de viviendas.
Además, se plantean iniciativas como habilitar un espacio para el enterramiento de bebés no nacidos y neonatos; el convenio con la Asociación Cultura Taurina-Mar de Nubes; un plan de promoción cultural; y un plan para la vida y la familia.
El listado también comprende la mejora del arbolado en barrios rurales, la implementación de nebulizadores y toldos de sombra; partidas importantes para la transformación digital del Ayuntamiento; líneas de apoyo a autónomos y PYMES; y convenios con varias fundaciones y asociaciones.
Finalmente, Calvo enfatizó que «este Ayuntamiento ha de funcionar de otra manera y mejor, con mayor eficiencia en la utilización de los recursos públicos». Aseguró que esta petición es una «necesidad ineludible» para todas las Administraciones Públicas de España, dado que los recursos financieros «se agotan» y «no se puede seguir endeudando de forma indefinida». Además, advirtió que no se debe gestionar un Ayuntamiento como un centro comercial o un parque de atracciones, sino entender que tiene un propósito diferente.»
