TOLEDO, 16 Ago. (De Laura Gómez del Barrio para EUROPA PRESS) – «Cualquier discriminación, como la LGTBIfobia, se puede desinstalar con una fórmula muy sencilla: educación, educación, educación». Esta máxima de Pedro Zerolo, activista que colocó al colectivo en la agenda política e institucional nacional, gu guía al Servicio de Atención Integral (SAI) LGTBI de Castilla-La Mancha, un espacio que trabaja para «derribar los muros de la ignorancia y visibilizar».
Así lo asegura Alejandro Alder, coordinador regional y psicólogo de este servicio, que desde 2023 abrió sus puertas en Toledo y se afana en garantizar los derechos de las personas LGTBI y prevenir cualquier forma de discriminación, con especial atención a contextos rurales, familiares, laborales, sanitarios, educativos y sociales.
Sobre este servicio público de asesoramiento, que ofrece un amplio abanico de prestaciones que van desde el apoyo psicológico al asesoramiento jurídico, Alder ha charlado coincidiendo con la apertura de los SAI de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Albacete, que desde el pasado mes de julio ofrecen atención presencial y online.
«Llevamos solo unos 15 días de funcionamiento y ya tenemos casi un centenar de consultas. Eso es una muestra real de la necesidad de un servicio como este, que desde 2023 no ha parado de recibir solicitudes», defiende Alder, quien, preguntado sobre la prestación más demandada, responde con contundencia.
«Independientemente de la realidad por la cual toquen las puertas a este servicio, siempre el núcleo es la LGTBIfobia, que puede manifestarse en el ámbito laboral, educativo, familiar o en la infancia. Todo esto genera un trauma que, en algún momento del desarrollo de la persona, va a emerger».
Por ello, en su esfuerzo por sensibilizar a la sociedad castellanomanchega acerca de la diversidad sexual, estos servicios ofrecen también asesoramiento a las familias de las personas LGTBI, pilar fundamental para garantizar su bienestar emocional.
«Sobre todo, tenemos solicitudes de padres y madres de adolescentes LGTBI preocupadas por las vivencias que pueden sufrir sus hijos en el ámbito escolar debido a la LGTBIfobia. Pero también hemos tenido casos de abuelos, tías y hermanos que acuden en busca de información porque quieren ayudar a sus familiares».
Esa labor didáctica es también la que el Servicio de Atención Integral lleva a los centros educativos de la región que demandan este tipo de asesoría, una experiencia que, sostiene Alder, resulta muy positiva.
«Cuando se habla con naturalidad sobre qué es la diversidad sexual, cuando se visibiliza, las personas están abiertas a escuchar y aprender. Esa es la forma de ir derribando estigmas, de ir creando una conciencia y expandiéndola en un consciente colectivo. Lo que no se ve no existe, por eso hay que hablar», reivindica.
Servicio conocido a nivel internacional
Gracias a la difusión boca a boca, este servicio pionero, que centra su ámbito de actuación en el territorio castellanomanchego, no deja de ganar visibilidad a nivel nacional e incluso internacional.
«Hemos tenido contactos desde Marruecos, Colombia o Perú, por citar algunos países. La gente sabe qué es el SAI LGTBI de Castilla-La Mancha y acuden a él porque se empieza a expandir que aquí se les atiende, y que se les atiende desde el corazón, ofreciendo una escucha activa».
Alder también se ha referido a lo paradójico que resulta tener que crear espacios seguros como los SAI en sociedades modernas como la española, donde la libertad sexual es un derecho fundamental.
«Lo importante es que existe un recurso que puede ayudar a reparar esta disfuncionalidad social que se ha ido dando en el sistema en el que nos movemos, donde tristemente se cuestiona algo tan fundamental como es la diversidad sexual, como es el derecho del ser».
Ante el aumento de la extrema derecha y de las agresiones homófobas, el coordinador de este servicio reconoce que, «viendo ciertas realidades que se están dando en estados de la Unión Europea, como es Hungría o lo que está pasando en Estados Unidos», el colectivo LGTBI castellanomanchego teme un retroceso de derechos.
«¿Cuál es el mensaje que intentamos transmitir? No se trata de negar el miedo, pero sí podemos ayudar a transitar esa emoción para no dejarnos secuestrar por un mensaje que se intenta dar, ojo, desde un ámbito de la sociedad. No todas las españolas y españoles son así. Somos muchas las personas que abogamos por la igualdad, por el respeto y por la protección de los derechos humanos», insiste Alder, quien habla de la necesidad de visibilizar este discurso «para que se expanda. Una gota más una gota hace oleaje», sentencia.
Con el objetivo de generar un tsunami de empatía, los cinco servicios provinciales LGTBI seguirán trabajando para atender a las diferentes realidades y mochilas que cargan las personas que llaman a su puerta.
Se trata de adolescentes que reciben bullying LGTBIfóbico y no se han atrevido a decírselo al personal docente o a sus familiares, así como de mujeres trans que sufren doble discriminación si son inmigrantes, o quienes viven con VIH, quienes enfrentan un estigma. Son realidades que duelen, concluye Alder.
¿Dónde se ubican los SAI?
Los SAI-LGTBI ofrecen atención presencial en los siguientes lugares:
- Calle Salto del Caballo 3, planta baja (B), Oficina n.º 6, del edificio La Curia de Toledo.
- Edificio Casa Perona, calle Feria 7 y 9, 2.ª planta de Albacete.
- Servicios provinciales de coordinación e inspección del Sescam, calle Alarcos 10, Ciudad Real.
- Delegación de Igualdad, calle Las Torres 18, 1.ª planta, Cuenca.
- Travesía Fernando Beladíez 4, Guadalajara.
