Restos de cimentación de la muralla medieval encontrados en Zaragoza
Zaragoza, 27 Dic. (EUROPA PRESS) – El Ayuntamiento de Zaragoza continúa con los trabajos arqueológicos programados de manera paralela a la reforma integral de la plaza de San Miguel. Hasta el momento, se han hallado restos en muy mal estado de conservación, pero que aportan información valiosa sobre el pasado histórico de la ciudad, especialmente en relación con la muralla medieval, su ubicación, estructura, técnicas constructivas empleadas y la ausencia de puertas en esta zona.
Así lo ha expresado el jefe de la Sección de Arqueología del Ayuntamiento de Zaragoza, José Juan Domingo, quien dirige las tareas desde octubre de 2023. Estas labores cuentan con la información aportada por los sondeos arqueológicos realizados en el verano de 2024 para conocer el subsuelo de la plaza San Miguel y del Coso, lo que ha facilitado la redacción del proyecto de reforma en ejecución.
Los sondeos arqueológicos y sus resultados
Desde que comenzaron en octubre las labores de transformación de este espacio público, el Servicio de Arqueología ha llevado a cabo dos sondeos en la bandeja central de la plaza, los cuales no se pudieron realizar el año anterior por cuestiones de movilidad. Esto se ha complementado con el seguimiento de las zanjas abiertas para la sustitución de los servicios de abastecimiento de agua y vertido, según ha detallado Domingo.
Los resultados de los trabajos arqueológicos son, en su mayoría, los esperados y están en línea con los sondeos realizados el año anterior. No obstante, José Juan Domingo ha añadido que «ha habido alguna sorpresa».
Detalles sobre los hallazgos
Toda la información recogida ha sido trasladada de manera constante y en tiempo real al Patrimonio del Gobierno de Aragón. Estas labores no interfieren en el proyecto de reforma integral, dado que se llevan a cabo a profundidades de hasta 4,5 metros, superiores a las que ejecutan los operarios de la obra, y fuera de la zona donde se realizan los nuevos trazados de servicios.
En cuanto a los restos hallados, se han encontrado niveles o suelos de época romana fechados en el último tercio del siglo I d.C., así como parte de un suelo de baldosas cerámicas de época islámica, muy mal conservado, correspondiente al patio de una casa andalusí de época taifas del siglo XI. Además, se han hallado restos más actuales que pertenecen al sistema de alcantarillado de finales del siglo XIX y principios del XX, así como parte de la estructura y decoración de una antigua fuente que decoraba el centro de la plaza en la misma época.
Importancia de los hallazgos arqueológicos
El hallazgo más significativo hasta ahora es parte de la cimentación de un tramo de la muralla medieval de la ciudad, adosado a algunas cimentaciones y bodegas de casas que cerraban la plaza por el sur. Sin embargo, todos estos restos de la muralla han sido muy afectados por el antiguo trazado de servicios de agua, alumbrado, vertidos o telecomunicaciones que se construyeron hace décadas, antes del inicio de la arqueología urbana y la protección patrimonial.
A pesar de encontrarse en mal estado, los restos ofrecen información muy interesante sobre la ubicación de la muralla, confirmando que no había ninguna puerta en esta zona, además de proporcionar datos sobre su estructura y las técnicas constructivas de la época, según ha indicado José Juan Domingo.
