VILLAMANÍN (LEÓN), 26 (EUROPA PRESS)
Los vecinos de Villamanín (León) se han reunido este viernes para debatir sobre el cobro de la Lotería de El Gordo tras el extravío de un talonario correspondiente a décimos que ya habían sido vendidos.
Así lo ha explicado este viernes, en declaraciones al alcalde de Villamanín, Félix Álvaro Barreales Canseco, quien ha indicado que, al parecer, se extravió un talonario, lo que ha impedido la devolución de los décimos. «Eso es lo que ha pasado, nada más», ha señalado, añadiendo que la Comisión de Fiestas no pudo denunciar esta situación porque no se dieron cuenta de que faltaba el talonario por presentar hasta después de la celebración del Sorteo del Gordo.
Cuando la Comisión de Fiestas realizó el conteo tras el Sorteo, se percató de que había 50 papeletas que se habían vendido de más.
En este contexto, se ha propuesto en la reunión aminorar el premio de cada papeleta en 5.000 euros, de forma que el banco pueda pagar a todos los afectados la cantidad ajustada en lugar del importe completo correspondiente.
El regidor de Villamanín se ha mostrado «esperanzado» en que se pueda alcanzar este acuerdo durante la reunión, para que los vecinos «por lo menos cobren una parte», aunque posteriormente podrían presentar una reclamación.
La Comisión de Fiestas, que fue la encargada de repartir los talonarios con el número agraciado, ha convocado dicha reunión con el fin de informar de una manera «transparente» sobre el procedimiento de identificación, verificación y cobro del premio, así como de «una situación organizativa sobrevenida que requiere ser explicada y abordada de manera conjunta».
Así lo ha expresado la Comisión en redes sociales, donde ha solicitado «encarecidamente» la asistencia de los vecinos que adquirieron papeletas, «dada la importancia de los asuntos a tratar para una correcta gestión del premio y la necesidad de contar con el apoyo y la comprensión de todos».
A la reunión, que continúa celebrándose en estos momentos, solo ha podido entrar un miembro de cada familia, debido a la gran afluencia de personas y el limitado espacio del Hogar del Pensionista. «Somos un pueblo pequeño y no tenemos pabellón ni un lugar grande para poder hacer estas cosas», ha añadido Félix Álvaro Barreales.
