GUADALAJARA, 5 Ene. (EUROPA PRESS) – La Diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha aprobado la condonación parcial de la deuda que 54 parroquias mantenían con el Obispado. Esta medida, impulsada por el obispo diocesano Julián Ruiz Martorell, tiene lugar en el marco del Año Jubilar y busca aliviar la carga económica de las comunidades parroquiales en toda la provincia.

Detalles de la Condonación
La iniciativa, adoptada tras la consulta a los consejos económicos y pastorales de la diócesis, contempla la condonación de hasta un 25% de los préstamos y adelantos concedidos por el Obispado a lo largo de los últimos 25 años, destinados a financiar obras de construcción, rehabilitación y creación de infraestructuras parroquiales.
Según ha explicado el vicario general de la diócesis, Agustín Bugeda, esta medida se inspira en el sentido original de los jubileos, tradicionalmente vinculados al perdón de las deudas y a la redistribución de los recursos.
Un Gesto de Caridad Institucional
En este sentido, se trata de un gesto de «caridad institucional» hacia las parroquias más necesitadas o aquellas que, pese a sus dificultades, han realizado un esfuerzo continuo por devolver los préstamos recibidos.
La aplicación de la condonación se ha realizado tomando como referencia la situación económica de las parroquias a 31 de diciembre de 2025 y se han tenido en cuenta dos criterios principales: el nivel de ingresos de cada comunidad y el compromiso mostrado en la devolución de la deuda.
Beneficiarios de la Iniciativa
Las parroquias con menos recursos o un mayor esfuerzo previo se beneficiarán de un mayor porcentaje de perdón. Los 54 templos beneficiados incluyen pequeños municipios rurales, así como comunidades de mayor tamaño en localidades como Guadalajara capital, Alovera, Yunquera o Chiloeches.
Se estima que el importe total de la deuda condonada podría situarse en torno al 1.000.000 euros, correspondiente a préstamos concedidos de forma progresiva desde el año 2000.
Un Cierre Significativo del Año Jubilar
Desde la diócesis subrayan que la iniciativa busca cerrar el Año Jubilar no solo con un balance espiritual, sino también con una acción concreta que refuerce la corresponsabilidad y la comunión en la misión pastoral.
