Torreciudad ha vivido uno de sus días más festivos con la presentación de 21 bebés a la Virgen del Santuario. Este evento tradicional tiene lugar el domingo posterior a la festividad de la Asunción de María y marca una de las ceremonias más esperadas por las familias que celebran la llegada de nuevos miembros a sus hogares.
Celebración histórica
La fiesta, que convoca a muchas familias de la zona, también atrae a visitantes de lugares tan lejanos como Barcelona, Madrid, Pamplona, Reus, Sevilla, Tarragona, Valencia y Zaragoza. Este año, se han presentado un total de 21 bebés, de los cuales 12 son niños y 9 son niñas. El más pequeño de todos es el pequeño Eduardo, quien fue pesado en la balanza con apenas un mes de vida.
Mensaje del obispo
El obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Pérez Pueyo, presidió la eucaristía que dio inicio a la celebración. En su homilía, recordó que «como cada año, hoy nos ha convocado la Madre, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Ángeles, la Virgen de Torreciudad». Resaltó la importancia de la devoción que durante generaciones han mostrado los fieles, quienes buscan en la Virgen consuelo y esperanza.
Un momento de oración y tradición
Al finalizar la misa, tuvo lugar una procesión que llevó a las familias desde el atrio del templo hasta la ermita, rezando el rosario en el camino empedrado. Las oraciones se dirigieron a una réplica de la imagen original de Nuestra Señora de Torreciudad, que fue adornada con flores y llevada en andas por los fieles, incluidos muchos vecinos del santuario.
Pesaje simbólico
Como es tradición, los padres ofrecieron a sus bebés a la Virgen, equilibrando su peso con ofrendas de productos de su lugar de origen en una balanza romana. Este año, la balanza cargó aceite, tomate rosa de Barbastro, arroz, sandías, melones, naranjas, vino, embutidos y otros productos de huertas de varias regiones. La colaboración con Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón garantiza que estos alimentos sean distribuidos entre familias vulnerables del área.
Participación familiar
Las alegrías de las familias se hicieron evidentes durante la celebración. Joaquín y Berta, de Barbastro y Tamarite, ofrecieron a su pequeña Berta, de 5 meses. La familia Lemos Valle, también de Barbastro, presentó a su hija Jimena, quien participó por primera vez en la fiesta.
El evento culminó con la distribución de «La Caridad», piezas de torta elaboradas en el horno de Secastilla, y vino de la pedanía de Ubiergo. Las familias asistieron llenas de felicidad, compartiendo su alegría con otros vecinos de localidades cercanas.
