
El 10 de enero de 2026, en Teherán, Irán, un vehículo es incendiado durante las protestas. Estas manifestaciones a nivel nacional comenzaron a finales de diciembre en el Gran Bazar de Teherán como respuesta a las deterioradas condiciones económicas.
MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido a Irán que detenga los actos de represión ante protestas pacíficas. Asimismo, explicó que España ha convocado al embajador iraní, Reza Zabib, para mostrar su rechazo a la violencia contra los manifestantes, que hasta el momento ha resultado en 640 muertos.
Demandas de cese a la represión
“Irán debe cesar de inmediato la represión de las protestas pacíficas, las detenciones arbitrarias y las restricciones a la libertad de expresión”, afirmó Sánchez en un mensaje en su cuenta de X.
El Gobierno ha reclamado al embajador que se respeten los derechos fundamentales de todos los iraníes. Este mismo martes, Zabib fue convocado por el Ministerio de Exteriores para comunicarle la “repulsa” del Ejecutivo a la represión de las manifestaciones, según informó el departamento dirigido por José Manuel Albares.
Reconocimiento del derecho a la protesta
El embajador de la República Islámica reconoció el “derecho a la protesta” de los ciudadanos en el marco de las manifestaciones multitudinarias de los últimos días, aunque denunció que “grupos terroristas” se están aprovechando de esta coyuntura para sembrar la violencia.
El diplomático iraní aseguró que Teherán “reconoce el derecho a la protesta y la libertad de expresión” y que, como prueba de ello, “en las últimas dos semanas se ha insistido reiteradamente en ello en los más altos niveles”.
Sin embargo, también denunció que “grupos terroristas” se han aprovechado “indebidamente de las protestas civiles” con “terribles dimensiones de violencia” ocurridas entre el 8 y el 10 de enero, en línea con lo que ha venido esgrimiendo el régimen iraní.
