
JACA (HUESCA), 14 (EUROPA PRESS)
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha reclamado este miércoles acabar con «la estafa bipartidista de Feijóo y Sánchez», que protagonizan un sistema en el que «cambian los partidos, cambian las siglas, cambian las caras, pero no cambian las políticas desde hace mucho tiempo porque lo tienen todo amañado y bien amañado».
En un mitin de precampaña celebrado en la ciudad oscense de Jaca, donde se ha comprometido a recorrer Aragón «palmo a palmo» hasta las elecciones autonómicas del 8 de febrero, Abascal ha definido al presidente del Gobierno como el líder de una «mafia» y «una amenaza para España». Así, ha preguntado al presidente del PP, en relación a la reunión que ambos mantendrán el próximo lunes: «Si el Gobierno es la mafia, ¿qué haces el lunes con la mafia?».
«De repente, le vemos al señor Feijóo en la calle manifestándose, llamándole mafia a Pedro Sánchez y, al día siguiente, está en la Moncloa dándole la mano como un pasmarote», ha criticado el líder de Vox, quien ha calificado esta imagen como «muy triste y muy lamentable». Además, ha rechazado el argumento del respeto institucional: «Yo no tengo respeto ni a la corrupción, ni a la mentira ni a la traición. No tengo respeto a Pedro Sánchez y no tengo respeto a la presidencia del Gobierno mientras Pedro Sánchez sea presidente».
Ha reprochado a Feijóo que esté haciendo una oposición «muy blandita en el fondo», con palabras «muy gruesas», pero realizando pactos «a la hora de la verdad» para renovar el Consejo General del Poder Judicial, el Pacto Verde, el Pacto Migratorio, los pactos de género o el acuerdo con Mercosur.
Así, Abascal ha hecho un llamamiento a acabar con «todos esos pactos internacionales, globalistas, que nos han robado la soberanía, que han hecho que perdamos las riendas de nuestro destino».
«PRIORIDAD NACIONAL»
En clave internacional, ha criticado a Sánchez por preocuparse ahora por la soberanía de Groenlandia y no por la del Sáhara, que «se la ha regalado a Marruecos, a pesar de que allí teníamos una responsabilidad y un mandato». Todo ello, ha asegurado, porque «lo que no quiere es que se hable de su hermano, de su mujer, de Ábalos, de Cerdán, de que las violaciones en España se han multiplicado desde que llegó al poder, de que los jóvenes no pueden acceder a una vivienda, de que cada vez somos más precarios y de que seguimos teniendo el mayor desempleo de Europa».
Para que los jóvenes «puedan tener prosperidad como la tuvieron sus padres y sus abuelos», Abascal ha apostado por que España retome «las riendas del destino» por lo que ha llamado «prioridad nacional», no «por odio a los de fuera», sino «por amor a los de dentro».
«Es de sentido común. Uno ayuda cuando puede ayudar. Uno no le quita el pan de la boca a su hijo para dárselo a otro», ha dicho Abascal, subrayando que no se presenta a secretario general de las Naciones Unidas ni para «resolver los problemas del mundo», sino para «servir a los españoles». «No queremos disfrazarnos falsamente de solidarios», ha añadido.
Abascal se ha referido especialmente al problema de la vivienda, defendiendo la «reemigración de muchas personas que no deberían estar en España». «Cuando empiezan a llegar cientos de miles de personas y el número de viviendas es el mismo, vamos a tener un problema de vivienda igual que lo tenemos en los hospitales y ya lo tenemos», ha recalcado.
En ese sentido, ha rechazado la afirmación de que «la juventud se está radicalizando», asegurando que «lo que está ocurriendo es que han traicionado a la gente» y que ahora «hay una alternativa política». Por ello, ha avanzado que recorrerá «todo Aragón» en esta campaña y ha pedido a los asistentes que hablen con sus familiares y amigos, que «algunos serán todavía ‘sociatas’ o de la derechita cobarde» –en referencia a PSOE y PP– para que den a Vox «una oportunidad para un cambio de rumbo en España».
«TODOS LOS DEBATES ESTÁN ABIERTOS»
Santiago Abascal ha celebrado en su intervención la fuerza que ha logrado el partido en diversas instituciones, pero ha admitido que están todavía «muy lejos» de lograr sus objetivos.
Sin embargo, ha subrayado que Vox ha logrado «reabrir todos los debates que el bipartidismo de la estafa había clausurado», como la inmigración, las políticas de género, el pacto verde o el «fanatismo climático», que ahora están «abiertos en canal».
El objetivo, ha continuado, es «terminar con el sectarismo de esa España cainista, cabreada y enfrentada a la que nos quieren condenar», así como acabar con la «mafia corrupta, mentirosa y acosadora de mujeres» encabezada por Sánchez.
En sus palabras, el presidente del Gobierno es «un peligro» para una sanidad «colapsada» por la «invasión migratoria», para la prosperidad de la gente, y le ha acusado de promover una «traición al campo» con el pacto verde y con el acuerdo con Mercosur, así como un «atraco fiscal».
Además, Sánchez «se ha convertido en una amenaza para la seguridad nacional» al recibir «el aplauso de los talibanes, de los ayatolás y de Hamás», ha asegurado, haciendo referencia a que los militares españoles corren «peligro» en Líbano en «una misión de la que tenían que haber vuelto hace tiempo».
Frente a todo ello, Abascal ha acusado al jefe del Ejecutivo de «inventarse mierdas y amenazas que no existen» mientras ha indultado a ‘los seis de Zaragoza’, condenados tras protestar contra un mitin de la formación en la capital aragonesa.
A ello ha sumado sus palabras de este martes contra la candidata socialista en Aragón, Pilar Alegría, a la que llamó «mujer objeto», una afirmación que ha confirmado y ampliado: «Hoy todas las diputadas del Partido Socialista se han convertido en mujeres objeto para un partido que llegó con la bandera contra la corrupción y la bandera de la lucha por el feminismo, con una moción de censura presentada por Ábalos, con múltiples denuncias por acoso sexual, con importadores de violadores y con suelta de violadores».
«¿Qué ha hecho Pilar Alegría? Callar, silencio, cómplice. Por eso digo que es una mujer objeto y una mujer florero en las listas del Partido Socialista», ha concluido, defendiendo que no es machista «a la primera de cambio».
