El sindicato CSIF ha denunciado una agresión «violenta» sufrida por una trabajadora de un centro sociosanitario en Logroño el pasado 6 de agosto. Esta situación ha sido calificada por el sindicato como parte de una serie de incidentes que no son aislados, destacando la gravedad de la violencia que enfrentan día a día estos profesionales.
En un comunicado, se relata que una trabajadora fue agredida por un residente hasta el punto de perder el conocimiento. CSIF subraya que este tipo de agresiones físicas y verbales son «una constante en el día a día» del personal de estos centros, quienes viven una «grave situación de desprotección».
La agresión fue realizada por un residente temporal. A pesar de que el centro no había registrado comportamientos agresivos durante su estancia, se ha conocido que el mismo individuo había tenido episodios de alteración en ingresos previos en el Centro de Atención a Personas Dependientes (CAPDP) de Fuenmayor. Esta falta de comunicación sobre el historial del residente resalta una alarmante falta de coordinación entre las distintas instituciones sociosanitarias.
La situación plantea un grave riesgo para la seguridad del personal, quienes se ven obligados a atender a usuarios con antecedentes de agresividad sin contar con la información y los recursos necesarios para su protección. Aunque se ha confirmado que el centro ha establecido comunicación con los servicios sociales y con la función pública para abordar la situación, los trabajadores exigen medidas más contundentes e inmediatas que garanticen un entorno laboral seguro.
CSIF ha enfatizado la urgencia de implementar medidas concretas para proteger a los trabajadores, instando a las autoridades competentes a establecer protocolos de seguridad claros y efectivos. Además, se debe mejorar la comunicación y coordinación entre los centros sociosanitarios y los servicios sociales, asegurando que el personal disponga de toda la información relevante sobre los residentes.
Por último, el sindicato ha recordado que la seguridad de los trabajadores «es un derecho fundamental y la base para poder ofrecer una atención digna y de calidad a las personas dependientes». Es imperativo que se garanticen recursos y formación adecuados para manejar situaciones de conflicto y riesgo en el ejercicio de su actividad profesional.
FUENTE
