El 19 de enero de 2026, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presidió un emotivo minuto de silencio ante la sede del Gobierno autonómico, en recuerdo de las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, donde se vieron implicados dos trenes. Este acto fue un símbolo del afecto y solidaridad de toda la sociedad castellanomanchega hacia las familias afectadas.
El Gobierno expresa su pesar
En un discurso conmovedor, el presidente García-Page ha asegurado que «el Gobierno de Castilla-La Mancha, en nombre de toda la sociedad, traslada su pésame a los familiares de las personas fallecidas». Asimismo, ha extendido su apoyo a aquellos que continúan heridos o que enfrentan una incertidumbre en cuanto a su salud tras este luctuoso suceso.
Toledo, 19 de enero de 2026.- La consejera portavoz, Esther Padilla, también se pronunció, declarando que «estamos ante uno de los accidentes ferroviarios más graves que ha sufrido este país en la historia reciente» y lamentó profundamente lo ocurrido. Padilla agradeció y reconoció el esfuerzo de todos los profesionales involucrados, desde personal sanitario y psicológico hasta miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como a los voluntarios que ayudaron en el municipio donde ocurrió el accidente.
La portavoz hizo un llamado a la esperanza, insistiendo en que «ahora solo queda esperar que todas las personas que se encuentran en estado crítico consigan salir adelante». Asimismo, reiteró la solidaridad del Gobierno con las víctimas y sus familias, afirmando que «ha sido un hecho tan brutal e inesperado que nos ha desgarrado el corazón a todos».
