TOLEDO, 19 Ene. (EUROPA PRESS) – El alumnado del CEIP Gregorio Marañón de Toledo ha acordado este lunes regresar a las aulas tras la reunión entre las familias, el equipo directivo y el Servicio de Inspección, a raíz de la situación denunciada por padres y madres de 3º de Primaria de dicho centro, quienes alertaron sobre conductas que podrían ser constitutivas de «violencia escolar grave por parte de un alumno» este curso.
Reunión para abordar la situación de convivencia
En un comunicado, la Delegación Provincial de Educación, Cultura y Deportes confirma que este mismo lunes se celebró una reunión entre todas las partes, donde se acordó también «la confianza en la administración educativa para las actuaciones, evaluación y seguimiento continuo por parte del Servicio de Inspección Educativa de la dinámica del aula de 3º de Primaria y de la convivencia general en el centro».
Precaución y atención hacia el alumnado
La Delegación ha expresado que lo ocurrido es «una incidencia que afecta a un estudiante menor de edad que requiere de la máxima prudencia y reserva a la hora de informar públicamente sobre la misma por parte de la Delegación Provincial de Educación y a la hora de llevar a cabo las diferentes intervenciones».
Preocupaciones de los padres y medidas tomadas
«Somos conscientes y compartimos la preocupación de los padres del alumnado afectado por esta situación, así como del profesorado del centro educativo. Esta situación se trasladó a la Delegación Provincial el día 14 de enero por las familias mediante un escrito. El centro educativo ya estaba interviniendo en la situación en el aula con medidas de apoyo y refuerzo, que a juicio de los padres han resultado insuficientes», explica la Delegación.
Análisis de la situación
El día 15 de enero, así como el 16 de enero, el Servicio de Inspección Educativa de la Delegación provincial se trasladó al centro educativo para analizar in situ la situación referida, recabar toda la información relativa a la compleja situación de convivencia detectada y determinar la adopción de nuevas medidas por parte del centro que resulten necesarias, así como los recursos pertinentes.
Comunicación y colaboración con las familias
Tras dicha actuación, la dirección del centro convocó este lunes a las familias para, junto con el Servicio de Inspección Educativa, informarles de las medidas a adoptar, para ponerse a su disposición, ayudarles y solicitar su colaboración para paliar la situación. Además, se realizará la revisión del funcionamiento de los apoyos asignados al grupo desde el inicio del curso, incrementar la vigilancia en los distintos espacios del centro y buscar el apoyo de todo el Claustro para mejorar la convivencia en el centro, convocando con carácter extraordinario a la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar para informar detalladamente de lo acontecido y comunicar las medidas urgentes a adoptar.
Colaboración con Servicios Sociales y Sanitarios
Desde la Administración Educativa se está trabajando también en colaboración con los Servicios Sociales y Sanitarios con el objetivo de poder atender las necesidades del alumnado y mejorar la convivencia en el aula y en el centro educativo, ha detallado el comunicado.
