
El acusado de matar a uno de los asaltantes durante el juicio, en el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares. – Isaac Buj –
PALMA 19 Ene. (EUROPA PRESS) – El acusado de matar a uno de los asaltantes que entró en su casa en Inca en septiembre de 2020 ha declarado este lunes durante el juicio con jurado que no recuerda cómo ni cuándo le quitó el arma blanca al atacante y que todo sucedió muy rápido. «Sólo vi el filo que me deslumbró. Pensaba que me mataban, que todo se acababa y que luego iban a ir a por mi mujer. Me volví loco y empecé a pegar patadas y a moverme. No sé si se lo arrebaté, si se lo cogí o si se le cayó, seguramente, no lo recuerdo. Todo duró 20 segundos y a base de patadas lo pude alejar de mí y se fueron», explicó al responder únicamente a las preguntas de su letrada.
De acuerdo con su relato, alertado por un ruido, salió de la vivienda y se dirigió hacia «una silueta» al fondo de la parcela. «Cuando vi que era una persona, empecé a chillar y a hacer aspavientos. Al verse sorprendido, hizo ademán de salir corriendo, pero a mitad de camino se paró y vino hacia mí corriendo en plan salvaje. No supe reaccionar, esperaba que se fuera, pero vino corriendo y a unos tres metros me di cuenta de que llevaba un cuchillo enorme», narró.
El acusado relató que logró apartarse, pero que alguien le golpeó con un objeto contundente y que sus gafas salieron despedidas. «Caí del lado izquierdo y otro empezó a pegarme patadas», añadió. Según declaró, al caer, el asaltante que finalmente moriría quedó a horcajadas sobre él. «Me volví loco y empecé a pegar patadas y a moverme hasta que se alejó», afirmó.
Además, explicó que fue al regresar al inmueble, después de que los asaltantes huyeran, cuando se dio cuenta de que tenía el cuerpo y el rostro cubiertos de sangre y que pensó que había sido herido. Admitió que se desnudó, dejó la ropa preparada para la policía y se duchó, esperando en pijama, aunque aclaró que no recuerda por qué lo hizo. Respondiendo siempre a su abogada, afirmó que al salir al encuentro de los asaltantes no llevaba ningún tipo de arma y que padece un problema de visión congénito que ha desembocado en un glaucoma. «No he tenido nunca un 100 % de visión», destacó, recordando que en el momento de salir de la vivienda, alertado por un ruido y los ladridos de los perros, el sol, que estaba atardeciendo, le deslumbraba. «Siempre tengo que ir con gafas de sol o gorra», añadió.
RECTA FINAL
El juicio con jurado contra el hombre acusado de matar a uno de los asaltantes que irrumpió en su casa para robar unas plantas de marihuana junto a otros tres individuos, quienes también se enfrentan a cargos por robo con fuerza, se encuentra este lunes en su recta final con las declaraciones de los acusados.
Tras una semana de sesiones, el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial ha reanudado este lunes la vista pública con las declaraciones de los acusados, la práctica de la prueba documental y la lectura de los informes de las partes. El martes se entregará el objeto del veredicto al jurado, que quedará incomunicado hasta tomar una decisión respecto a la culpabilidad o no de cada uno de los acusados.
La vista comenzó el pasado lunes con los primeros informes de las partes, donde el fiscal Alfonso San Ramón solicitó 15 años de prisión para el morador de la finca por homicidio y 11 meses para los tres ladrones, asegurando que «existe prueba más que suficiente para la condena» y que «el hecho de que el acusado mató a una persona no es controvertido». Por su parte, las defensas de los familiares del fallecido argumentaron que los hechos deben ser considerados como un asesinato y no como un homicidio.
Adicionalmente, además de la pena de 15 años de prisión, el Ministerio Público solicita que la familia del fallecido reciba una indemnización que ronda los 157.000 euros.
