Sevilla está presente en una nueva edición de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur), marcada por la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 42 fallecidos. Esta situación se refleja en el ambiente sobrio del pabellón 5 de Ifema, que alberga la representación de Andalucía. La falta de agenda institucional y la notable disminución de la presencia profesional desde las primeras horas de este miércoles caracterizan esta edición.
Los stands presentan una imagen inusual, muy diferente al clásico dinamismo de años anteriores. No hay presentaciones en los escenarios ni el habitual bullicio generado por la música ambiental y la simultaneidad de actos oficiales. En el stand de la Diputación de Sevilla, al igual que en otros espacios, las banderas ondean a media asta en este segundo día de luto nacional declarado por el Gobierno de España, y «se respira tristeza» al ingresar al pabellón, una percepción común entre los asistentes.
En las zonas de expositores, apenas un par de mesas están siendo ocupadas por profesionales del sector, dentro de una agenda de trabajo que se ha mantenido en este importante escaparate turístico. Algunos cargos públicos han acudido al recinto ferial de Madrid para «arropar» a las empresas y entidades presentes, que consideran Fitur un foro idóneo para establecer nuevas líneas de trabajo y conocer las tendencias del turismo a nivel global. Este es el caso de la delegada municipal de Turismo, Angie Moreno, y del vicepresidente de Prodetur —empresa dependiente de la Diputación—, Rodrigo Rodríguez Hans.
La inauguración de Fitur en el pabellón 5 de Ifema se llevó a cabo tras un emotivo minuto de silencio en recuerdo a las víctimas del accidente ferroviario. La provincia de Huelva ha sido una de las más afectadas; de hecho, su stand permanece desierto, sin atención al público, con un mostrador vacío de folletos turísticos y sin mesas para encuentros de trabajo, destacando un improvisado altar con flores y velas junto al escenario.
En cuanto a la programación, la ausencia de los cargos públicos ha hecho que se modifique considerablemente con el paso de las horas. Los encuentros profesionales, aunque escasos, están empezando a producirse con el objetivo de establecer contactos y acuerdos que impulsen proyectos de interés para la provincia.
Este año, el color amarillo albero es el tono predominante en el pabellón de Andalucía, tanto en la moqueta como en la señalética de los distintos stands, ofreciendo así una imagen coherente. Los expositores se organizan en torno a un escenario central, conformando una estructura similar a la de una rueda de ocho radios, uno por cada provincia. En este sentido, Sevilla no es la única que presenta una oferta separada —capital y provincia—, ya que Málaga, Marbella y Torremolinos también cuentan con su propio espacio, al igual que Jerez y la comarca del Campo de Gibraltar en Cádiz.
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