BILBAO, 5 de febrero de 2026 (EUROPA PRESS) – El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido que «la fuerza del Estado está para proteger» a las democracias «de los ataques que sufren» y también «a nuestros hijos de ese universo tóxico, impune, en el que desgraciadamente se han convertido las redes sociales». Según él, «no nos van a quebrar porque la voz de la democracia no será doblegada por esos tecnoligarcas del algoritmo».
Estas declaraciones fueron realizadas durante la clausura en el Palacio Euskalduna de Bilbao del VIII Congreso Nacional de Industria, donde se refirió específicamente a Pavel Durov, cofundador de la red social Telegram, quien criticó a Sánchez por anunciar su intención de prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. Durov advirtió a los usuarios en un mensaje masivo en dicha red social que las regulaciones que pretende impulsar el Gobierno de España «amenazan» sus «libertades en internet» y sugirió que se busca convertir al país «en un estado de vigilancia bajo el pretexto de protección». Además, Elon Musk, dueño de X, calificó al presidente español de «fascista».
Pedro Sánchez respondió a Durov en la red social X con una cita de Don Quijote de la Mancha de Cervantes: «Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos». En su intervención, Sánchez reiteró que «la fuerza del Estado está para proteger» a las democracias «de los ataques que sufren y de los retos que tiene ante sí».
El mandatario también resaltó la necesidad de proteger a los jóvenes de las redes sociales, que ha denominado «un Estado fallido», y lamentó que existan voces que argumentan que regular es sinónimo de controlar, que hacer política es tiranía y que establecer reglas limita la innovación. A este respecto, cuestionó: «¿Para qué queremos esa innovación? ¿Para ampliar derechos o para poner en riesgo esos derechos? ¿Para fortalecer la democracia o para erosionarla? ¿Para mejorar la vida de la gente o para que unos pocos hagan caja?»
Finalmente, el presidente del Gobierno subrayó que «la respuesta tiene que ser un no claro». «No nos van a quebrar, porque la voz de la razón de la mayoría social y de la democracia no va a ser doblegada por esos tecnoligarcas del algoritmo», concluyó.

