SEVILLA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) – La multinacional Ayesa ha culminado su división en dos compañías tras dos operaciones de venta vinculadas entre sí: la rama digital y la rama de ingeniería. La empresa canadiense Colliers ha adquirido la rama ingeniera por 700 millones de dólares (unos 600 millones de euros), un movimiento que busca garantizar el empleo en Andalucía y mantener Sevilla como sede.
Según fuentes de la empresa, el proceso responde a una apuesta por proyectos industriales de largo plazo y por el mantenimiento y ampliación del empleo en Andalucía, con Sevilla como sede corporativa central de la división de Ingeniería.
La operación se enmarca en la estrategia iniciada en enero de 2022, cuando el fondo A&M Capital Europe entró en el accionariado con el objetivo de hacer crecer Ayesa mediante expansión orgánica y adquisiciones. Durante este periodo, la compañía ha «duplicado tamaño» hasta situarse por encima de los 800-900 millones de euros de facturación, consolidando dos grandes líneas de negocio: la digital y la ingeniera, que ahora cuentan con plataformas accionariales y equipos directivos diferenciados.
Los accionistas de Ayesa han considerado que ambas ramas tenían «mucho potencial», aunque eran negocios muy distintos que requerían mayor foco estratégico, inversiones específicas e inversores especializados. Esto llevó a un proceso competitivo iniciado en septiembre con ofertas no vinculantes. La primera operación se cerró el 31 de diciembre y la segunda se culminó en enero, como parte de un mismo proceso de reestructuración societaria de Ayesa.
Impacto en el empleo andaluz
La compañía, que hasta ahora pertenecía a la familia Manzanares, ha subrayado que Andalucía seguirá siendo un eje clave de su actividad tras la división, especialmente por la cantidad de empleo concentrado en la comunidad.
En el caso de Ayesa Digital, adquirida por un consorcio de entidades financieras vascas con participación del Gobierno Vasco, la empresa ha reconocido que su ambición inicial era reforzar la presencia en Euskadi. Sin embargo, han destacado que existen 3.500 trabajadores en Andalucía, lo que obliga a mantener y reforzar la presencia de la región.
La empresa ha señalado que habrá «una apuesta por el crecimiento en Andalucía y por el mantenimiento del talento y del equipo directivo» en esta rama de negocio. «La riqueza de un territorio está en el talento y en el empleo que se genera, y se va a seguir generando empleo en Andalucía», han recalcado.
Ayesa Digital desarrolla el 95% de su negocio en España, reforzando el papel de comunidades con una gran masa crítica de profesionales, entre ellas Andalucía. En el último año, se han contratado alrededor de 2.000 personas en el grupo, y si el crecimiento continúa a ritmos cercanos al doble dígito, podrían incorporarse otras 2.000 más en el corto plazo.
En cuanto a Ayesa Ingeniería, que se integrará bajo el paraguas de Colliers, la compañía ha confirmado que la sede corporativa permanecerá en Sevilla. El equipo directivo se mantendrá en la ciudad y seguirá vinculado parcialmente al accionariado. Esta rama cuenta con 3.200 empleados en todo el mundo, de los cuales unos 1.100 están en España y aproximadamente 600 en Sevilla, lo que convierte a la capital andaluza en un núcleo estratégico en una división altamente internacionalizada, con el 80% de su negocio fuera de España.
La empresa ha añadido que en España existen cuatro oficinas corporativas de Ingeniería, siendo Sevilla la central. El resto de oficinas suelen estar ligadas a grandes proyectos concretos. La permanencia de la sede en Sevilla refuerza el papel de la ciudad como polo de ingeniería vinculado a infraestructuras, movilidad y proyectos internacionales.
Con estas operaciones, Ayesa pasa a estructurarse formalmente en dos empresas distintas: Ayesa Digital y Ayesa Ingeniería, con accionariados y direcciones independientes. La división no es improvisada; ambas líneas de negocio venían operando de manera separada, y ahora esta separación se materializa jurídicamente.
Este modelo permite atraer inversores especializados y acelerar el crecimiento sin las limitaciones de una estructura única. Ambas transacciones se encuentran actualmente en fase de firma del acuerdo y deben superar controles administrativos antes de materializarse definitivamente. La operación de Ayesa Digital debe recibir el visto bueno de las autoridades de competencia, tras lo cual se producirá la transferencia efectiva de la propiedad. Para Ayesa Ingeniería, también será necesaria la autorización del organismo de inversiones extranjeras (SDI), dado que se trata de una adquisición por parte de un grupo internacional. Hasta que estas aprobaciones se completen, la empresa seguirá operando «como hasta ahora» sin cambios en contratos, proyectos ni relaciones con clientes.
Salida de la familia fundadora
La dirección de Ayesa defiende que la operación responde a una lógica de expansión y no de desinversión por dificultades económicas. Uno de los requisitos del proceso competitivo fue encontrar proyectos industriales de largo plazo y alto crecimiento que garantizaran estabilidad de empleo y continuidad del equipo directivo en ambas ramas.
La compañía considera que este objetivo se ha cumplido tanto con los nuevos socios de Digital como con Colliers en Ingeniería. Paralelamente, la operación marca el cierre de un ciclo para la familia Manzanares, vinculada al proyecto desde su fundación, que sale completamente del accionariado en ambas compañías.
Esta salida se presenta como la culminación de un recorrido empresarial iniciado por el fundador y no como una ruptura traumática del proyecto, tal como ha subrayado la empresa. La entidad interpreta este relevo como un paso natural hacia una fase de mayor internacionalización y profesionalización financiera.
