BILBAO, 5 Feb. (EUROPA PRESS) – El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha considerado que la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) de desestimar la demanda de ELA y LAB por el salario mínimo «solo podía ir por ahí» porque la vía planteada no tenía «recorrido». En este sentido, les ha instado a «reconducir» su postura y ha abogado por «una estrategia de movilización de todos los sindicatos vascos para tratar de establecer una vía de negociación de salarios mínimos de convenio».
En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Sordo ha considerado que hay margen de mejora respecto al Salario Mínimo Interprofesional establecido en el Estado, pero «para eso la vía es otra» a la que plantean ELA y LAB. «Además, ahora hay una sentencia del Tribunal Superior de Euskadi que de alguna manera lo deja claro», ha señalado, haciendo alusión a la decisión de la Sala de lo Social del TSJPV de desestimar la demanda interpuesta por ELA y LAB contra el rechazo de Confebask a constituir una mesa para negociar un salario mínimo para los trabajadores en Euskadi, que se conoció este pasado miércoles.
De este modo, el secretario general de CCOO ha subrayado que «la vía son los salarios mínimos de convenio». «Establecer un gran acuerdo en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca donde las partes nos comprometamos a que los convenios colectivos, que afectan a más del 90 % de los trabajadores vascos, se articulen salarios mínimos de al menos esa cantidad», ha defendido.
A su entender, «el salario mínimo interprofesional tiene que ser uno, y luego la negociación colectiva es la que tiene que bajar el balón al suelo para, en función de la realidad socioeconómica y de los precios de cada territorio, establecer los niveles salariales adecuados». En esta línea, ha apuntado que «es perfectamente razonable que en Euskadi nadie cobre por debajo de esas cifras» propuestas desde los sindicatos, pero ha insistido en que «la vía es el convenio colectivo y un acuerdo interconfederal de convenios colectivos, más que la del salario mínimo interprofesional».
Por ello, ha opinado que «era bastante evidente» que el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco «solo podía ir por ahí», ya que la vía planteada por ELA y LAB «parecía claro que no iba a tener recorrido». Además, ha criticado que, ante la propuesta de acuerdo de convenios para establecer un salario mínimo de convenio, la actitud de la patronal vasca «fue bastante lamentable, no dando apenas ninguna posibilidad a esa negociación».
«Creo que lo que habría que articular sería una estrategia de movilización de todos los sindicatos vascos para tratar de establecer una vía de negociación y de acuerdo para esos salarios mínimos de convenio», ha apelado. Respecto a la huelga general convocada para el 17 de marzo por los sindicatos nacionalistas, ha señalado que es «muy legítimo que cada uno convoque lo que quiera», pero ha recordado que está «vinculada» al salario mínimo propuesto por esas centrales y es «una estrategia que debiera reconducirse, porque, además, es que es posible».
Según ha indicado, «si estuviéramos planteando algo que no tiene ninguna viabilidad, pero es que es perfectamente razonable que se establezcan esos salarios mínimos de convenio y que tratemos de impulsarlo en todos los convenios colectivos».
Tubos Reunidos
Por otro lado, ha mostrado la preocupación de su sindicato por la situación en Tubos Reunidos y ha abogado por que, en «un contexto donde el conjunto del país puede dar un salto industrial hacia adelante, hay que hacer lo posible y lo imposible por retener y mantener las inversiones». Sordo ha lamentado que se vive un «momento difícil» con «muchísimas incertidumbres globales», una ralentización del comercio internacional y «un cuestionamiento» de las industrias estratégicas en Europa, pero ha subrayado que «esto de una manera o de otra se superará» y que el precio energético basado en la energía renovable, a medio plazo, va a ser «el gran factor de atracción de inversión industrial en Euskadi y en España».
Por ello, ha considerado que «la apuesta por la industrialización y por el pleno empleo tiene más sentido que nunca», y en esta línea, ha abogado por que, ante anuncios como el de Tubos Reunidos, se mantenga la inversión, se trate de «garantizar medidas no traumáticas en términos de no destrucción de empleo» y se continúe con la actividad.
Sordo ha dicho desconocer «los pormenores» de las declaraciones del consejero vasco Mikel Jauregi, quien apostaba este miércoles por buscar entre todos un proyecto industrial «viable y sólido» para la empresa, sin «falsos rescates o patadas hacia adelante». Sin embargo, ha defendido que «el poder público tiene que ser un actor de inversión de primer orden» y debe «condicionar las decisiones de inversión de las empresas privadas».
«Ha pasado el tiempo de poner dinero a disposición de las empresas sin tener herramientas reales de condicionamiento de las decisiones de inversión estratégica de las empresas y de los sectores. El mundo está funcionando así. La idea de que la mejor política industrial es la que no existía es una idea fracasada», ha manifestado. Según ha indicado, «ahora mismo, en cualquiera de las grandes áreas del país, las decisiones de inversión de la administración pública son decisivas, son cualitativa y cuantitativamente muy importantes, pero tienen que ligarse a compromisos estructurales y permanentes de las empresas».
