
BILBAO, 8 Feb. (EUROPA PRESS) – El vicepresidente de la gestora de UGT-Euskadi, Tximi López, ha expresado su preocupación de que el número de trabajadores afectados por el ERE en las plantas de Tubos Reunidos en Amurrio y Trapagaran supere «con mucho» los 130 despidos, según los datos que maneja el sindicato sobre la reducción del volumen de producción de la compañía.
En declaraciones a Radio Euskadi, López ha manifestado tener una «visión clara» de que existe una única empresa, independientemente de que cuente con dos plantas, y que el futuro en juego es el de ambas instalaciones y la continuidad de Tubos Reunidos.
El dirigente sindical ha reclamado a las administraciones, como ha estado haciendo UGT-Euskadi desde hace tiempo, que cualquier euro de dinero público destinado como subvención a una empresa «debe ir siempre acompañado de la obligación de mantener los puestos de trabajo». «Estamos hartos de que empresas reciban dinero público, lo consuman, cierren y no haya servido para nada», ha señalado.
Tras recordar que Tubos Reunidos ya ha recibido 100 millones de euros por parte del Gobierno Vasco, ha exigido que «cualquier euro que se preste esté condicionado a un acuerdo previo con los agentes sociales, comités de empresa y otros, sobre cualquier medida a adoptar».
No obstante, ha indicado que «lógicamente», debido al volumen de deuda de Tubos Reunidos, «sería del todo imposible que sólo una institución pública se encargara de eso».
AIARALDEA
Al ser preguntado por la situación que enfrenta la comarca alavesa de Aiaraldea, afectada por el cierre de al menos diez grandes empresas, además del ERE en Tubos Reunidos, López hizo referencia a la propuesta del exsecretario general de UGT-Euskadi, Raúl Arza, de retomar «la idea de establecer una gran siderurgia vasca mediante la fusión de empresas como Tubacex, Tubos Reunidos y Sidenor». «Quizás sería una posible solución para mitigar la pérdida de empleo en la zona», concluyó.
