BARCELONA, 14 Feb. (EUROPA PRESS) – Catalunya registró a lo largo de 2025 un total de 3.039 agresiones al personal sanitario, según datos del registro del Observatorio para Situaciones de Violencia en el Ámbito Sanitario de Catalunya (OSVASC), a los que ha tenido acceso a través de la Conselleria de Salud de la Generalitat. Ante esta situación, Salud está desplegando un nuevo registro unificado que permitirá monitorizar la violencia contra sanitarios y explotar los datos en materia de prevención. También se trabaja en una ley que permitirá sancionar las agresiones, como ya hacen otras comunidades autónomas, donde las multas pueden llegar hasta 600.000 euros.
La Mayoría, Agresiones No Físicas
Las agresiones no físicas constituyen la «gran mayoría» de episodios registrados (89,37%), siendo prácticamente todas en el marco de la atención presencial, mientras que las agresiones físicas supusieron un 10,92% del total. La mayor parte de las agresiones se produjo en consulta (39,09%), seguidas de los puntos de admisión o información (28,46%), hospitalización (14,15%) y servicios de urgencias (13,33%). En la mayoría de los casos, la agresión ocurre en presencia de otras personas, lo que, según el OSVASC, pone de manifiesto «su impacto en el entorno asistencial».
Perfil del Agresor
El agresor es generalmente el usuario o paciente (75,26%), seguido de familiares o acompañantes (22,01%). Predominan los hombres como agresores (62,92%), y se identifica un porcentaje relevante de reincidencia (26,19%). Las causas más frecuentemente alegadas están relacionadas con la atención percibida por parte del usuario (29,94%), seguidas de causas ajenas a la organización o a la asistencia (25,80%), demandas del usuario (18,13%) y causas vinculadas al propio acto sanitario o administrativo (17,67%).
Perfil de la Víctima
Las víctimas fueron, en su mayor parte, personal de enfermería (27,21%) y personal facultativo (27,15%), seguido del personal administrativo (23,46%). En el 61,17% de los casos, los hechos ocurrieron en atención primaria, mientras que la atención hospitalaria y las emergencias extrahospitalarias concentraron un 29,42% y un 9,71% de situaciones de violencia, respectivamente. Las agresiones afectan mayoritariamente a mujeres, quienes representan el 78,18% de los casos registrados frente al 21,82% de hombres, un porcentaje que se acerca a la proporción de género entre los trabajadores del sistema público (75%-25%, aproximadamente). Por grupos de edad, el más afectado es el de 25 a 35 años (33,60%), seguido de los tramos de 36 a 45 años y de 46 a 55 años, ambos con un 23,99%.
En declaraciones a la prensa, el director de profesionales de la Salud, Jordi Vilana, ha situado estas cifras en un contexto de descontento social e insatisfacción con el sistema sanitario, lo que se suma a la creciente complejidad de la atención sanitaria y a una sensación de impunidad por parte de los agresores: «1 de cada 4 es reincidente,» señala.
Nuevo Registro
Hasta ahora, cada hospital informaba individualmente de los casos de agresiones. Sin embargo, de cara a 2026, la Generalitat está desplegando un registro unificado de agresiones a sanitarios que integrará a todos los centros de Catalunya. Este registro servirá no solo para disponer de datos sólidos y monitorizar la situación, sino para explotar los datos, por ejemplo, con un mapa de calor, y tomar decisiones al respecto, a la vez que se crea una «cultura de la notificación».
El nuevo registro, cuyo origen se remonta a un acuerdo del Govern de 2022, está impulsado por el OSVASC, que incluye a la Conselleria, sindicatos, patronales, consorcios, colegios profesionales, el Institut Català de la Salut (ICS) y representantes de pacientes, entre otros. Vilana ha explicado que el objetivo es «tener una visión a nivel global de todo el sector», incluyendo la parte pública, privada y concertada, y ha apuntado que la mitad de los proveedores ya están incluidos. La previsión es incorporar el 100% del Sistema Sanitario Integral de Utilización Pública de Catalunya (Siscat) en el segundo o tercer trimestre de 2026, así como integrar el sector privado progresivamente.
Sancciones y Colaboración con Mossos
A lo largo de 2026, la Generalitat prevé aprobar, por un lado, el decreto que dará cobertura legal al registro, y, por otro, una ley que permita aplicar un procedimiento sancionador tras las agresiones, actualmente en fase de memoria preliminar. Salud está estudiando la cuantía de las posibles multas, tomando como referencia lo que ya se aplica en otras comunidades, donde las cuantías oscilan entre 300 y 600 euros en los casos más leves, hasta 600.000 euros en los más graves.
La Conselleria colaborará con los Mossos d’Esquadra, que podrán acceder al mapa de calor. Cuando un profesional denuncie una agresión, podrá usar la dirección del hospital en lugar de su domicilio particular. Además, cada centro sanitario tendrá un teléfono de los Mossos de referencia, algo que se quiere sistematizar a partir de ahora.
