
Excavadoras israelíes en la ciudad cisjordana de Nablús – /Contacto/Ayman Nobani
MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) – Más de 80 países, entre ellos España, han condenado este martes las medidas «unilaterales» impulsadas por Israel para «expandir» su presencia en Cisjordania, tras haber aprobado registrar terrenos como propiedad del Estado en esta zona.
Condena a las decisiones unilaterales de Israel
«Condenamos enérgicamente las decisiones y medidas unilaterales israelíes destinadas a expandir la presencia ilegal de Israel en Cisjordania. Dichas decisiones contravienen las obligaciones de Israel en virtud del Derecho Internacional y deben revocarse de inmediato», se señala en un comunicado conjunto emitido por los países firmantes.
Reafirmación de la oposición a la anexión
En este sentido, los firmantes han reiterado su «firme oposición a cualquier forma de anexión» y a «todas las medidas destinadas a alterar la composición demográfica, el carácter y el estatus del Territorio Palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Este».
Impacto en los esfuerzos por la paz
«Dichas medidas violan el Derecho Internacional, socavan los esfuerzos en curso por la paz y la estabilidad en la región, contradicen el plan integral y ponen en peligro la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto», han sentenciado los países firmantes.
Compromiso con el derecho de libre determinación
Del mismo modo, han reafirmado su compromiso de «adoptar medidas concretas» para «contribuir a la realización del derecho del pueblo palestino a la libre determinación y contrarrestar la política de asentamientos ilegales en los Territorios Palestinos Ocupados, incluida Jerusalén Este, así como las políticas y amenazas de desplazamiento forzoso y anexión».
Perspectiva para una paz duradera
Finalmente, han indicado que «una paz justa y duradera» basada en las resoluciones internacionales cara a la implementación de la solución de dos estados «sigue siendo la única vía para garantizar la seguridad y la estabilidad en la región».
El comunicado está firmado por más de 80 países de todos los continentes, incluidos microestados soberanos como Andorra, Malta, San Marino y Liechtenstein, así como por la Liga Árabe, la Organización para la Cooperación Islámica y la Unión Europea.
