ZARAGOZA, 18 de febrero (EUROPA PRESS) – La situación del Ebro ha mejorado, con un caudal en descenso que se sitúa en 1.439 metros cúbicos por segundo, después de que el pico de la crecida ordinaria alcanzara los 1.508 metros cúbicos por segundo este jueves por la tarde. Desde el servicio de Bomberos y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza se están supervisando las parcelas de la urbanización Torre Urzáiz, que fueron desalojadas el pasado lunes, para evaluar las posibles afecciones provocadas por el agua.
Estas viviendas están ubicadas en una zona inundable del barrio rural de Movera. Se ha señalado que, a partir de los 1.400 metros cúbicos por segundo, ya se producen afecciones en la zona. Ruth Bravo, concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, comentó que el caudal de esta crecida es «muchísimo más inferior de la predicción inicial». Ella, junto al inspector jefe del Cuerpo de Bomberos, Eduardo Sánchez, visitaron la zona de acceso cortado.
Esperar que baje de 1.400 metros cúbicos/segundo
Bravo declaró a medios de comunicación que “hay afección y hay inundación, no mucha, pero hay inundación en las parcelas de la urbanización”. Sin embargo, sobre si el agua ha entrado en las viviendas, se desconoce, ya que «la inspección se hará posteriormente» cuando el caudal baje de los 1.400 metros cúbicos por segundo. Las afecciones son más evidentes en los caminos de acceso y áreas circundantes.
El operativo de desalojo afectó solo a un matrimonio de unos 70 años, a quienes se les proporcionó alojamiento en un hostal, dado que la mayoría de las viviendas son segundas residencias. Un equipo compuesto por efectivos del Cuerpo de Bomberos, Protección Civil, Policía Local y servicios sociales acudió a Torre Urzáiz para informar a todos los propietarios sobre la posibilidad de recibir alojamiento alternativo.
Actuaciones
A lo largo de la semana se realizaron validaciones en torno al Pabellón Puente y en algunos caminos por debajo del Puente del Tercer Milenio, los cuales están cortados al tráfico de vehículos, aunque se permite el paso de peatones y ciclistas. Se han revisado las motas más significativas que podrían haber tenido afección, como las de La Almozara y de los barrios rurales de Alfocea y Monzalbarba, las cuales «no presentan afección alguna, salvo filtraciones en los huertos de La Almozara, pero no en la población», enfatizó Bravo.
Además, se ha mantenido contacto con los alcaldes de los barrios rurales de Alfocea y Monzalbarba, y junto a bomberos y la Unidad Verde, se han supervisado las áreas afectadas, asegurando que «podemos estar todos tranquilos». Bravo también se comunicó con la alcaldesa de Movera para informarle que la mayor afección ya se había producido, y la vigilancia de Policía Local, bomberos y Protección Civil se ha mantenido para garantizar que las personas no tengan acceso a las viviendas evacuadas.
Todos los operadores municipales desplegados en esta emergencia han trabajado de forma «muy coordinada», según resaltó Bravo, en referencia a la colaboración entre la Unidad Verde, Bomberos, Protección Civil, Policía Local y Servicios Sociales.
«Ensayo»
Respecto al comportamiento del río durante esta crecida ordinaria, Bravo explicó que se están actualizando constantemente los datos proporcionados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). Inicialmente se preveía una crecida en forma de meseta durante tres o cuatro días, con un pico que podría haberse producido entre jueves y viernes; sin embargo, el máximo se alcanzó el martes y el caudal del Ebro «va de bajada», destacó.
Bravo enfatizó que se debe “verlo en positivo” y que esto es «un ensayo para todos los operadores municipales que están trabajando en la emergencia», anticipando nuevas avenidas en primavera con el deshielo, ya que las recientes borrascas han dejado grandes nevadas en el Pirineo aragonés. Además, aseguró que después de la emergencia se supervisarán las motas afectadas y se entregará un informe a la CHE, que es la encargada del mantenimiento de las mismas.
Finalmente, la edil agradeció que «los ciudadanos pueden estar tranquilos» y afirmó que la «mayor afección que hay es en Torre Urzáiz». En cuanto puedan regresar las familias, se les comunicará. Las zonas acotadas de Zaragoza, como el parking Sur del Parque del Agua, serán supervisadas de forma progresiva y se retirarán las balizas para reanudar tanto el tránsito de vehículos como de peatones y ciclistas.
