
La policía utiliza un cañón de agua durante una protesta contra un proyecto de ley de reforma laboral promovido por el presidente argentino, frente al Congreso Nacional en Buenos Aires, Argentina, como parte de una huelga nacional. – /Contacto/Matias Baglietto
MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) – La Cámara de Diputados de Argentina ha aprobado este jueves la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei, en un día marcado por la huelga general convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra un texto que finalmente ha sido respaldado por el oficialismo y sus aliados.
Con 135 votos a favor y 115 en contra, la Cámara Baja ha dado luz verde al texto con el apoyo de Propuesta Republicana (Pro), Unión Cívica Radical (UCR), Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), además de los legisladores de Misiones y Salta que integran Innovación Federal, así como de los bloques de Santa Cruz, San Juan, Elijo Catamarca e Independencia.
Tras la conclusión de la votación, los aliados del Ejecutivo han iniciado una ovación que ha sido replicada desde el palco principal del hemiciclo, donde se encontraban la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
El proyecto, que incluye más de 200 artículos, propone una reducción en el cálculo de las indemnizaciones por despido, habilita el fraccionamiento de las vacaciones y crea un banco de horas como alternativa al pago de las horas extra. Además, permite la ampliación de la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, siempre que se respete un descanso de 12 horas entre días de trabajo.
Asimismo, disuelve la Justicia Nacional del Trabajo, limita el derecho a la huelga y establece un nuevo esquema para las negociaciones colectivas que prioriza los acuerdos de empresa o regionales sobre los sectoriales.
No obstante, uno de los artículos más controvertidos, que proponía la reducción de salarios durante las bajas médicas, ha sido eliminado, lo que obligará al Senado a recibir nuevamente un texto que ya había sido aprobado una semana atrás.
Mientras se completa la sanción parlamentaria, la presidenta del Senado, Patricia Bullrich, ha convocado para la mañana de este viernes a las comisiones de Trabajo y Presupuesto, a fin de apurar los plazos y poder ratificar la reforma el próximo viernes 27. Esto permitiría al presidente, Javier Milei, inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso el 1 de marzo exhibiendo la aprobación de la norma.
La oposición ha expresado su desacuerdo con la ley, en especial el partido Unión por la Patria, que ha calificado el proyecto de «reforma anti laboral» y ha tildado de «traidores» a los diputados de Catamarca, Tucumán y Salta —todos ellos peronistas— que apoyaron la iniciativa.
A pesar de ello, esta misma formación, junto con un sector de Provincias Unidas y la izquierda, han advertido que, lejos de modernizar las condiciones laborales, la reforma laboral cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en beneficio de los empresarios. También han calificado el texto de inconstitucional, vaticinando que la «reforma será judicializada».
La Presidencia celebra la llamada «Ley de Modernización Laboral»
La Presidencia, por su parte, ha celebrado a través de un comunicado la llamada «Ley de Modernización Laboral», subrayando que «significa la creación de trabajo registrado, menor informalidad, normas laborales adaptadas al siglo XXI, menor burocracia, mayor dinamismo en las relaciones laborales y, lo más importante de todo, el fin de la industria del juicio».
Además, ha destacado que el texto «establece reglas claras tanto para trabajadores como para empleadores» e incorpora «incentivos concretos para la formalización del empleo, mecanismos que reducen la conflictividad judicial y un enfoque especial en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs)».
«Con esta reforma, se promueve un entorno que facilite la contratación, impulse la inversión y permita que el empleo registrado vuelva a expandirse», concluye el comunicado de la oficina de Milei, que también ha agradecido a los diputados y senadores, reconociendo que «los argentinos han realizado un esfuerzo enorme para alcanzar la estabilidad macroeconómica, monetaria y fiscal».
