Irán ha enviado este jueves una carta a Naciones Unidas instando al secretario general, António Guterres, y al Consejo de Seguridad a presionar a Estados Unidos para que «cese de inmediato sus amenazas ilícitas del uso de la fuerza». En caso de un ataque norteamericano en territorio iraní, Teherán ha advertido que «responderá de manera decisiva y proporcionada» considerando «todas las bases, instalaciones y activos» como «objetivos legítimos».
En la carta, se menciona que Irán insta a «Su Excelencia y a todos los miembros del Consejo de Seguridad a que ejerzan plenamente la autoridad y los buenos oficios del Consejo para garantizar que Estados Unidos cese de inmediato sus amenazas ilícitas». El representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, también destacó que el Consejo «no debe permitir que las amenazas del uso de la fuerza y los actos de agresión se normalicen».
A pesar de la escalada de tensiones, Teherán ha insistido en que «no busca la tensión ni la guerra», pero advierte que, en caso de agresión militar, «todas las bases, instalaciones y activos de la fuerza hostil en la región constituirían objetivos legítimos». Además, la carta señala que «Estados Unidos tendría la plena y directa responsabilidad por cualquier consecuencia impredecible e incontrolable».
Esta advertencia coincide con un mensaje denunciando «las continuas amenazas de funcionarios de Estados Unidos de recurrir al uso de la fuerza», conducta que Iravani califica como «violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas y del Derecho Internacional». En este contexto, el diplomático iraní ha señalado que dicha situación podría sumergir a la región en un nuevo ciclo de crisis e inestabilidad.
Iravani citó un mensaje publicado en redes sociales por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que «si Irán decide no llegar a un acuerdo, Estados Unidos podría tener que recurrir a Diego García y al aeródromo de Fairford para reprimir un posible ataque».
Teherán también ha reafirmado su compromiso con los principios de la Carta de Naciones Unidas y las soluciones diplomáticas, manifestando su disposición a alcanzar una solución mutuamente aceptable respecto a «las ambigüedades relativas a su programa nuclear». Irán argumenta que es posible lograr una «solución duradera y equilibrada» siempre y cuando Estados Unidos aborde las conversaciones con seriedad y sinceridad.
La misiva de Irán a Naciones Unidas surge en un momento de intensas tensiones entre el país centroasiático y Estados Unidos, lo que ha llevado a múltiples organizaciones y organismos internacionales a solicitar un diálogo, incluyendo a la propia ONU y la Unión Europea. Sin embargo, Trump ha insistido en que «pasarán cosas malas» si no se alcanza un «acuerdo significativo» con Teherán.
