El 16 de octubre de 2018, la DEA difundió una imagen que ofrecía recompensa por información relacionada con la captura de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este capo mexicano es reconocido como uno de los narcotraficantes más poderosos y buscados del mundo, y fue abatido recientemente en un operativo federal en el estado de Jalisco.
Originario de Aguililla, Michoacán, donde nació en 1966, Oseguera Cervantes migró a Estados Unidos durante su juventud, donde fue arrestado en varias ocasiones por delitos relacionados con drogas, lo que llevó a su deportación a México. A su regreso en la década de 1990, se integró en las estructuras del narcotráfico vinculadas al Cártel del Milenio. Tras la fragmentación de este grupo, se convirtió en el líder del CJNG a principios de la década de 2010.
Bajo su mando, el CJNG creció de manera rápida y agresiva, estableciendo una notable presencia en diversas regiones de México y consolidando rutas internacionales para el tráfico de metanfetaminas y fentanilo hacia Estados Unidos.
El Mencho, un criminal sanguinario
Durante su liderazgo, la organización fue señalada por una serie de masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos coordinados en varias entidades del país. El CJNG se destacó por su expansión territorial, capacidad financiera y el uso de violencia extrema contra grupos rivales y fuerzas de seguridad.
Uno de los episodios más impactantes fue el atentado en junio de 2020 contra Omar García Harfuch, entonces secretario de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México. Un comando armado emboscó su vehículo en una de las avenidas más importantes de la capital, resultando en múltiples muertos y heridos.
El CJNG también es responsable de diversos ataques contra fuerzas federales y estatales en Jalisco y Michoacán, incluyendo el derribo de un helicóptero militar en 2015. Además, se han documentado operativos violentos y bloqueos masivos en respuesta a intervenciones de seguridad.
La organización ha sido vinculada a numerosas masacres y a la operación de centros clandestinos, como el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, descubierto en marzo de 2025. Se han señalado propiedades en el oeste del país como presuntos espacios de adiestramiento y exterminio.
Uno de los principales objetivos de EE.UU.
Para el Gobierno de Estados Unidos, Oseguera Cervantes era uno de los narcotraficantes más buscados a nivel mundial. El Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Además, el Departamento del Tesoro lo incluyó en su lista de capos sancionados por tráfico internacional de drogas.
A pesar de múltiples operativos en su contra durante más de una década, El Mencho logró evadir la captura hasta este domingo, cuando fue abatido en un operativo federal en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Este suceso desencadenó un clima de violencia en la región, manifestado a través de bloqueos de vías y la quema de vehículos y negocios.
El abatimiento de Oseguera Cervantes representa uno de los golpes más significativos al narcotráfico en los últimos años en México, comparable a la captura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán en 2016. Con su muerte, el CJNG enfrenta una nueva etapa, llena de incertidumbres sobre su reestructuración y las repercusiones en el crimen organizado en el país.
