TOLEDO, 21 Feb. (EUROPA PRESS) – La viceconsejera de Cultura de Castilla-La Mancha, Carmen Teresa Olmedo, ha advertido sobre la necesidad de incluir en las perspectivas de protección del patrimonio cultural el impacto de catástrofes ambientales y meteorológicas.
En declaraciones realizadas durante una entrevista, Olmedo ha señalado: «Es un reto que tenemos que afrontar no solamente desde el punto de vista de trabajar a posteriori». También enfatizó la importancia de desarrollar políticas culturales preventivas, dado que estos eventos se van a generalizar, para «afrontar la prevención, y sobre todo la restauración y la rehabilitación».
La viceconsejera hizo referencia al daño en el patrimonio inmueble que se ha producido por fenómenos recientes, como los temporales o la Dana de 2024. En relación a esto, mencionó el caso de Letur, donde «tuvimos relativamente suerte a efectos patrimoniales porque no llegó a alcanzar nunca el casco histórico», aunque destacó espacios que sí han sufrido las consecuencias de eventos meteorológicos adversos, como el Puente Viejo de Talavera de la Reina.
No obstante, Olmedo aclaró que los efectos de estas catástrofes no se limitan a los bienes inmuebles, ya que también pueden afectar a otros elementos como museos o archivos, donde existe el riesgo de «pérdida de documentación, porque además los archivos suelen estar normalmente en sótanos, donde se guardan los documentos».
Además de la creciente incidencia de fenómenos meteorológicos extremos, la viceconsejera ha indicado otros riesgos generalizados, como los incendios forestales, y de carácter local, como el volcán de La Palma.
Frente a esta realidad, Olmedo ha valorado el trabajo de las distintas administraciones autonómicas, coordinadas en torno al Plan Nacional de Gestión del Riesgo y Emergencias en Patrimonio Cultural, promovido por el Ministerio de Cultura. «Estamos haciendo planteamientos y trabajando directamente, no solamente entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas», afirmó, añadiendo que también están estableciendo relaciones con organismos de la UNESCO que se dedican a desarrollar estas políticas de prevención y protección del patrimonio.
Así, afirmó: «Es un reto. Tenemos que sacar adelante determinados bienes patrimoniales que hemos heredado y que tenemos que dar como mínimo en iguales, incluso en mejores condiciones en las que tenemos».
Uso de la Inteligencia Artificial y Herramientas Digitales
Por otra parte, Olmedo ha puesto en valor las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas digitales y la integración de la inteligencia artificial en la gestión patrimonial. Estas tecnologías no solo contribuyen a la conservación patrimonial, sino que también abren nuevas perspectivas en la investigación.
<p"En este sentido, la viceconsejera expresó: "Todo lo que tiene que ver con las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la posibilidad de generar espacios inmersivos facilitan, sobre todo, el entendimiento y la comprensión de lo que es un parque arqueológico".
Como ejemplo, indicó cómo la inteligencia artificial puede ayudar a visualizar cómo sería una basílica, como la del tolmo de Minateda, o cómo podría ser un palacio, como el de Libisosa, en el yacimiento de Libisosa en Lezuza.
Olmedo también destacó que estas aplicaciones digitales pueden tener un amplio desarrollo para divulgar y facilitar al público el acceso a estos bienes patrimoniales. En este contexto, subrayó la apuesta de la Junta por integrarlas, con programas pioneros como la introducción de realidad virtual en entornos arqueológicos. Este esfuerzo, afirmó, continuará con la implementación de «la realidad inmersiva» en los dos parques arqueológicos más grandes y más visitados de la región: Carranque y Alarcos.
Finalmente, mencionó las utilidades en accesibilidad, para que estos bienes patrimoniales sean «mucho más accesibles para aquellas personas que no pueden ver, que no pueden escuchar o que incluso tienen problemas de movilidad».
