SEVILLA, 22 Ago. (EUROPA PRESS) – El sector del hielo en Andalucía está cerrando el verano de 2025 con un balance positivo. Ha respondido de manera exitosa al aumento de la demanda, gracias a la planificación estratégica y a la producción intensiva, evitando así los problemas de abastecimiento de años anteriores. Esto lo afirma el gerente de la productora andaluza La Estrella, José Manuel Aparicio.
En declaraciones realizadas a Europa Press, Aparicio ha afirmado que la campaña ha estado marcada por un notable incremento en la fabricación, especialmente en junio y julio, meses en los que las fiestas populares se han concentrado más tarde que en años previos. Además, ha destacado que, con respecto a 2024, junio y julio han sido muy fuertes en comparación con el año pasado, aunque agosto está siendo más normal, similar a casi todos los años.
En cifras, la fábrica ha alcanzado este verano una media de 120.000 kilos diarios de hielo, frente a los 90.000 kilos de 2024, lo que representa un crecimiento del 30%. Aparicio asegura: «Prácticamente lo estoy vendiendo todo; si produjera 200.000 kilos diarios, 200.000 kilos que se venderían».
El sector del hielo en Andalucía opera cada verano bajo un modelo de producción casi inmediata, lo que implica que «hay que fabricar un día lo que se venderá al siguiente». Según Aparicio, esta dinámica es común: «En verano, las fábricas de hielo casi trabajamos así; la producción es del día antes y se vende al otro día». Advierte que cuando los almacenes se vacían, ya no les da tiempo a producir la demanda que existe.
El gerente también ha comentado que La Estrella ha conseguido mantener la estabilidad en el suministro, a diferencia de otros productores andaluces que han enfrentado dificultades. «Sé de fábricas aquí en Sevilla que han estado prácticamente vacías, porque me han llamado a mí para ver si yo los podía abastecer», afirmó. Añadió que el problema radica en la falta de planificación, ya que, a su juicio, «hay fábricas que no tienen en cuenta la producción que tienen respecto a la venta que realizan, viéndose finalmente desabastecidas».
Estrategia de producción y atención a la demanda
Aparicio ha destacado que la estrategia de su empresa consiste en tener más capacidad de producción que clientes fijos, lo que les permite atender a nuevos compradores en los meses de máxima demanda. Esta estrategia les permite «absorber la demanda extra en verano y dar servicio a quienes se ven desbordados».
Estabilización de costes «tras años de incertidumbre»
Otro de los factores que ha favorecido esta campaña es la moderación de los costes de producción, tras un periodo de incrementos derivados de la electricidad y de las materias primas, especialmente el plástico. «Hace un par de años sí nos afectó la subida de la luz y de los plásticos, que vienen del petróleo. Ahora mismo está todo un poquito parado, prácticamente normalizado», señaló el empresario.
El gerente de la compañía también indicó que, con la llegada de septiembre, el panorama cambia drásticamente y la demanda se reduce de forma significativa, mientras que el hielo, que durante los meses anteriores escaseaba, «pasa a sobrar». «Una vez que termina agosto, ya las playas bajan y sobra hielo por todos lados. Las fábricas de costa son las que más producen en verano y después les sobra», detalló Aparicio.
Por último, el empresario apuntó que la estrategia de producción intensiva comienza en primavera, con jornadas de 24 horas desde finales de marzo y seis o siete días de trabajo semanales. Esta planificación, a su juicio, permite «afrontar con solvencia los picos de consumo propios de la región». «Empiezo finales de marzo, primeros de abril, con la fabricación 24 horas. Y si llega el verano muy fuerte, entro en las 24 horas, siete días a la semana», concluyó.
