MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) – La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha celebrado este lunes la desclasificación de documentos sobre el golpe de Estado del 23-F anunciada por el Gobierno, aunque ha afirmado que «no es suficiente» y ha defendido la urgencia de sacar adelante el proyecto de ley de información clasificada.
En una rueda de prensa, Hernández ha reaccionado al anuncio del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, quien esta mañana informó que el Consejo de Ministros aprobará mañana la desclasificación de secretos relacionados con el mencionado golpe, coincidiendo con el 45 aniversario de los hechos.
«Siempre hemos defendido la desclasificación de uno de los episodios más oscuros de nuestra historia reciente, pero entendemos que esto no es suficiente y debemos avanzar y sacar adelante el proyecto de ley de información clasificada, que lleva medio año atascado en el Congreso. Esto supondría el entierro definitivo de la ley de secretos oficiales de 1968, es decir, de la ley de secretos oficiales del franquismo», ha valorado.
La Democracia y la Transparencia
La coordinadora de Movimiento Sumar opinó que la democracia española «no se puede permitir» tener documentos clasificados. «La democracia goza de plena salud cuando se publica con luz y taquígrafos y a ojos de la ciudadanía los documentos que hablan de nuestra historia más oscura», ha señalado.
Por esta razón, ha instado al Ejecutivo a «materializar» la desclasificación, añadiendo que ahora es el momento de que académicos e historiadores investiguen y escriban sobre el episodio del golpe de Estado para «seguir enriqueciendo» la democracia española.
Las Declaraciones de la Ministra de Sanidad
En una línea similar, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido que el Gobierno «se está haciendo cargo» de las «deficiencias» en materia de secretos oficiales y que España está «avanzando» en este aspecto.
Al ser cuestionada por los periodistas en el Congreso, la ministra afirmó que el Ejecutivo «no deja de dar impulsos» a las leyes, refiriéndose a la ley de información clasificada, que continúa bloqueada en la Cámara Baja, justificando que los grupos parlamentarios «no siempre están alineados con las necesidades de los ciudadanos».
