MURCIA, 22 de febrero de 2026 (EUROPA PRESS) – El Auditorio Municipal El Batel fue escenario el pasado sábado del solemne acto del pregón de la Semana Santa de Cartagena 2026, a cargo de Pedro Luis de la Puente García-Ganges, almirante de la Armada Española, cuya trayectoria profesional ha estado estrechamente ligada a Cartagena. Esta ciudad ha sido también el lugar donde ha desarrollado gran parte de su vida personal, lo que se reflejó en el emotivo texto que pronunció ante el numeroso público asistente.
En el escenario, presidían el acto el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras; la alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo; el Obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes; la Nazarena Mayor, Toñy Gabarrón Gilabert; el presidente de la Junta de Cofradías, Javier Pavía Galán; y el propio pregonero, entre otros asistentes como la presidenta de la Asamblea Regional, Visitación Martínez; la consejera de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, Carmen Conesa; el almirante jefe del Arsenal, Alejandro Cuerda; y los Hermanos Mayores de las Cofradías.
En su discurso inaugural, la alcaldesa ha puesto en valor el pregón como una creación artística y una importante aportación al patrimonio cultural que va más allá de lo académico o técnico. «Principalmente, es un ejercicio donde el pregonero comparte sentimientos, emociones y sus vivencias sobre la Semana Santa», afirmó Arroyo.
Noelia Arroyo también destacó la elección del pregonero como un acierto de la Junta de Cofradías, resaltando que «el almirante De La Puente representa el vínculo estrecho entre la Armada y la Semana Santa». En su intervención, subrayó que no hay militar en el mundo con más autoridad que el almirante del Arsenal de Cartagena y que este tiene la capacidad única, en un tono casi humorístico, de arrestar a un santo.
La alcaldesa también mostró su aprecio hacia la Nazarena Mayor del año 2026, Toñy Gabarrón, describiéndola como un reflejo de lo que significa ser procesionista: «amor por Cartagena, compromiso con los más desfavorecidos y trabajo al servicio de su cofradía».
IDENTIDAD NAVAL, FE Y EXCELENCIA
En su pregón, Pedro Luis de la Puente García-Ganges dejó claro que su dilatada carrera en la Armada ha influido en su visión de la Semana Santa cartagenera. Presentó el evento como un elemento esencial de la identidad colectiva de la ciudad, afirmando que Cartagena «se reconoce a sí misma cada año a través de un hecho religioso con un símbolo universal, la Cruz».
El texto del pregón ofreció un recorrido espiritual y simbólico por las procesiones de la ciudad, poniendo en valor su carácter único y definiendo la Semana Santa de Cartagena como una síntesis de «elegancia y entusiasmo», resultado del cuidado extremo por los detalles, la armonía del color, la música, el silencio y un orden que hunde sus raíces en la tradición histórica y castrense de la ciudad.
De la Puente destacó que ese rigor y disciplina son características que distinguen sus procesiones en el panorama nacional, marcando un sello de identidad muy particular.
La impronta militar estuvo presente de manera constante en el pregón, tanto con el reconocimiento a la participación de las Fuerzas Armadas como mediante un lenguaje simbólico relacionado con el mar y la navegación. Describió la Semana Santa como una travesía espiritual hacia el puerto seguro de la Resurrección, señalando la Procesión del Santísimo y Real Cristo del Socorro como «un aviso a navegantes» que llama al recogimiento, la penitencia, la oración y la piedad.
El pregón también subrayaba el fundamental papel de las Cofradías como custodias de una tradición viva. El pregonero recordó que su labor va más allá de lo estrictamente procesional, destacando que mantienen un firme compromiso con la caridad y la acción social a lo largo del año, guiados por el mandato evangélico «dadles vosotros de comer», constituyendo un testimonio cristiano permanente.
Se hizo especial referencia a la Virgen María como eje espiritual de la Semana Santa en Cartagena, subrayando que las procesiones de la ciudad «empiezan y terminan con María», desde la Virgen de la Soledad del Consuelo hasta el encuentro glorioso del Domingo de Resurrección. El pregonero remarcó la devoción hacia la Virgen de la Caridad, patrona de Cartagena, ante cuya basílica se detienen los desfiles procesionales para cantarle la Salve.
El mensaje final del pregón giró en torno a la esperanza centrada en la Resurrección, presentada como el triunfo definitivo de la vida y el cierre de una Semana Santa que une fe, patrimonio, participación ciudadana y proyección exterior.
Al concluir su intervención, la alcaldesa impuso una reproducción del Escudo de la Ciudad a De la Puente, quien también recibió una placa acreditativa por parte del presidente de la Comunidad Autónoma.
A continuación, Noelia Arroyo entregó el tradicional broche de oro, símbolo del cariño y respeto de Cartagena y sus Cofradías, a la Nazarena Mayor de 2026, Toñy Gabarrón Gilabert, quien también recibió un ramo de flores de su predecesora, María Ángeles Valverde Ruiz.
La Nazarena de este año expresó su agradecimiento, asumiendo el cargo como «una gran responsabilidad y compromiso» y esperando estar a la altura, ya que este reconocimiento es para todas las mujeres que, generación tras generación, han mantenido las tradiciones. Además, hizo un emotivo recuerdo «para los que ya no están pero me han enseñado tanto».
La Semana Santa de Cartagena, declarada de Interés Turístico Internacional, ya ha dado inicio tras este acto del pregón, sumándose a la reciente celebración de «La Llamada» el Miércoles de Ceniza. En este acto tradicional, se anunció que las procesiones saldrán a la calle del 27 de marzo al 5 de abril.
