BARCELONA, 25 Feb. (EUROPA PRESS) – El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha afirmado que prefiere impulsar políticas «audaces» para corregir la falta de acceso a la vivienda a ser acusado de no hacer nada, esto en respuesta a las críticas del líder del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, quien reprochó a Illa por pactar con los Comuns para limitar la compra especulativa de vivienda.
Durante la sesión de control al Govern, Fernández acusó al Govern de presentar «de la manga» una propuesta para abordar la venta especulativa, pronosticando que no tendrá éxito, y enfatizó que sin propiedad privada no hay democracia. Illa le respondió que prefiere que se le critiquen por aplicar políticas «audaces» e innovadoras que cometer errores y ser inactivo. Además, defendió que las medidas implementadas por su gobierno también son utilizadas por otros gobiernos centro-europeos y resaltó que respeta la propiedad privada, pero también considera que esta «tiene una función social».
Acuerdo «lleno de agujeros»
El diputado de la CUP, Xavier Pellicer, manifestó que expertos en vivienda han señalado que el acuerdo entre el Govern y los Comuns sobre compras especulativas «está lleno de agujeros». Illa respondió que todos los partidos tendrán la oportunidad de realizar aportaciones durante el proceso legislativo en el Parlament. «Hemos hablado con expertos y sabemos hasta dónde podemos llegar. Hemos estudiado experiencias comparadas con el resto de Europa y creo que es una buena noticia», afirmó el presidente, quien defendió que Catalunya es la comunidad autónoma que está impulsando más políticas de vivienda.
Pellicer, sin embargo, insistió en que la propuesta actual no prevé mecanismos para evitar la compra de edificios que posteriormente sean revendidos a un precio más alto, ni prohíbe la compra de pisos destinados a otros usos que no sean vivienda, y que no contribuirá a reducir «los precios inflados durante décadas por la especulación». En respuesta a una intervención del líder del PSC en el Parlament, Ferran Pedret, quien preguntó por los siguientes pasos del Govern en materia de vivienda, Illa informó que el próximo paso «más inmediato» será formalizar el acuerdo con la Sareb para gestionar su patrimonio desde Catalunya.
Educación
La líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach, destacó los acuerdos educativos alcanzados con el Govern en el marco del pacto de Presupuestos, recordando que docentes y personal de atención educativa están en huelga. Ella comentó que «no reclaman privilegios, reclaman reconocimiento y poder hacer bien su trabajo», abogando por reducir las ratios, disminuir la burocracia, aumentar recursos para la inclusión y actualizar las condiciones laborales y salariales.
En respuesta, Illa aseguró que el Govern está dispuesto a asignar «los recursos que hagan falta» para que los profesionales puedan desarrollar su labor en las mejores condiciones posibles, resaltando que las ratios están disminuyendo y que se está simplificando el funcionamiento de los centros educativos.
Niqab y burka
Por otro lado, el secretario general de Vox y líder del partido en Catalunya, Ignacio Garriga, criticó a Illa por permitir que el niqab y el burka sean parte «del paisaje cotidiano de muchos barrios» de Catalunya, y mencionó que los matrimonios forzosos y ablaciones genitales femeninas continúan ocurriendo. Además, cuestionó la regularización de migrantes promovida por el Gobierno central.
Illa acusó a Garriga de querer transformar Catalunya en una «sucursal de Donald Trump», aludiendo al presidente de Estados Unidos y sus políticas contra la inmigración. Aseguró que en Catalunya todos tienen derechos y deberes, independientemente de su origen, lengua o religión. Asimismo, la líder de Alianza Catalana (AC), Sílvia Orriols, acusó a Illa de «regalar la renta mínima garantizada a quien acaba de entrar ilegalmente» a Catalunya. Illa respondió con ironía que Garriga y Orriols «se pelearán para ver quién es más ‘trumpista’ de los dos», y sugirió que el proyecto de la alcaldesa de Ripoll (Girona) tiene una fecha de caducidad.
