
MADRID 25 Feb. (EUROPA PRESS) – Un tribunal de Indonesia ha condenado este miércoles a 18 años de cárcel a los dos acusados por el asesinato en julio de 2025 de Matilde Muñoz, una española de 72 años encontrada muerta en la isla de Lombok, en el centro del país asiático.
Sentencia de 18 años de prisión
Los acusados, identificados como Suhaeli y Heri Ridwan, han sido declarados culpables de asesinato premeditado. El juez Kelik Trimargo ha dictado una sentencia de 18 años de prisión para cada uno de ellos. Además, Trimargo ha resaltado que el periodo que ambos llevaron detenidos durante las investigaciones y el juicio será descontado de su sentencia. Los acusados han declinado hacer comentarios tras el veredicto, según informó el portal indonesio de noticias Detik.
Detalles del crimen
Los sentenciados, empleados de un hotel local, han sido condenados por asesinar a la mujer por asfixia y mover su cadáver en varias ocasiones dentro del establecimiento antes de trasladarlo a una playa en el área de Senggigi, donde finalmente fue localizado.
La investigación y el contexto
La Fiscalía había solicitado 18 años de cárcel para cada uno de los acusados, sosteniendo que el plan inicial de Ridwan era robar los objetos de valor en la habitación donde se alojaba la víctima, en el hotel Bumi Aditya. Los actos violentos habrían surgido a raíz de un presunto malentendido con la española.
La Policía de Lombok Occidental no inició una investigación por su desaparición hasta el 13 de agosto, después de que la Embajada de España en el país solicitara ayuda por carta. La familia de Matilde había asegurado previamente que se trataba de «un crimen de manual» e instó a la Policía del país asiático y a la Interpol a intensificar las pesquisas.
Pertenencias de la víctima
La mayoría de las pertenencias de la española—ropa, libros, sandalias, anotaciones personales y su mochila—aparecieron en la zona de basuras del establecimiento. Sin embargo, no se hallaron ni su pasaporte, ni sus tarjetas de crédito, ni su terminal móvil, lo que hizo sospechar de que se trataba de un robo acompañado de violencia o de un intento deliberado de borrar pistas.
