El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha subrayado este miércoles que el presidente norteamericano, Donald Trump, prefiere emplear la diplomacia con Irán, aunque ha insistido en que tiene otras herramientas a su disposición. En este sentido, ha reclamado llegar a una «buena solución sin recurrir a la vía militar».
Vance ha señalado, antes de la nueva jornada de conversaciones con Irán en Ginebra prevista para este jueves, que la diplomacia es la «vía preferida» de Washington. Sin embargo, ha recalcado que el objetivo final es evitar que Teherán cuente con armas nucleares, por lo que no ha descartado el uso de la fuerza para lograrlo.
«Irán no puede tener un arma nuclear. Es algo muy sencillo. Creo que el líder supremo y todos en su sistema deberían entenderlo», ha argumentado en declaraciones a la cadena Fox News. «Hemos sido absolutamente claros. Y esperamos poder llegar a una buena resolución sin recurrir a la vía militar», ha añadido.
Además, ha reiterado que no se puede permitir que «el régimen más loco y peor del mundo» tenga armas nucleares, subrayando que esa es la línea roja de Washington y el objetivo que se ha fijado Trump.
«Va a intentar lograrlo por la vía diplomática. Pero, como todos sabemos, el presidente tiene una serie de otras herramientas a su disposición para asegurarse de que esto no ocurra», ha indicado, haciendo hincapié en una nueva amenaza de un posible ataque contra la República Islámica si el diálogo indirecto, mediado por Omán, no fructifica.
La delegación iraní ya ha iniciado este miércoles su desplazamiento a la ciudad suiza de Ginebra para la nueva ronda de contactos. El ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, ha reiterado en declaraciones previas al contacto que «es posible alcanzar un acuerdo, si la diplomacia es una prioridad».
La República Islámica ha manifestado estar lista para «hacer todo lo necesario» para llegar a un acuerdo nuclear con Estados Unidos «lo antes posible», y mientras insiste en que no desarrollará «bajo ninguna circunstancia un arma nuclear», también reitera que «tampoco renunciará jamás al derecho de aprovechar los beneficios de la tecnología nuclear con fines pacíficos».
