LOGROÑO, 26 Feb. (EUROPA PRESS) – Agentes del Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) y del Equipo @ de la Guardia Civil en La Rioja han emitido una alerta urgente debido al notable incremento de ciberestafas en la modalidad de ‘smishing’. En lo que va de año, esta actividad delictiva ha afectado ya a 33 residentes de la región, alcanzando una suma total estafada de 120.000 euros.
Ante la gravedad de los hechos y el impacto económico y emocional que generan en las víctimas, la Guardia Civil considera prioritario informar y advertir a la población sobre esta modalidad delictiva en auge.
EL MODUS OPERANDI
Los ciberdelincuentes envían mensajes SMS haciéndose pasar por entidades bancarias de reconocido prestigio. Para ello, utilizan bases de datos de números de teléfono obtenidas de forma ilícita. En estos mensajes, se advierte a la víctima sobre supuestos accesos no autorizados a su cuenta o se solicitan códigos para confirmar transferencias que no han realizado. El SMS incluye un enlace fraudulento o un número de teléfono para «verificar» la situación. Al pulsar el enlace, la víctima accede a una página web falsa, idéntica a la de su banco, donde introduce sus credenciales de acceso (usuario y contraseña), completando así la primera fase de la estafa.
Posteriormente, los estafadores contactan telefónicamente con la víctima haciéndose pasar por el departamento antifraude de la entidad. Utilizando un discurso preparado y técnicas de ingeniería social, generan un elevado nivel de estrés y urgencia para que la persona facilite los códigos de verificación que recibe en su móvil.
Con estos códigos, los estafadores completan transferencias desde la cuenta de la víctima, vaciándola en cuestión de minutos. En las últimas semanas, se ha observado una evolución en este tipo de estafas. Los ciberdelincuentes inducen a las víctimas a instalar programas de control remoto (como AnyDesk) en sus dispositivos para «ayudarles» con las gestiones, otorgándoles el control total del dispositivo y permitiéndoles manipular operaciones en tiempo real.
En otras ocasiones, convencen a las personas para que acudan a un cajero automático y realicen ingresos en efectivo supuestamente destinados a «cancelar» operaciones fraudulentas, lo que en realidad supone una pérdida inmediata de dinero. Una vez que las víctimas se percatan del engaño, las transferencias ya se han realizado, normalmente hacia cuentas ubicadas en el extranjero o vinculadas a criptomonedas, lo que dificulta enormemente su recuperación.
RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD
La Guardia Civil recomienda una serie de precauciones básicas para evitar caer en este tipo de fraudes:
- Los sistemas iOS y Android tienen detectores de spam que bloquean muchos SMS fraudulentos. Si, aun así, llegan a la bandeja de entrada con advertencias, desconfíe.
- Revise el formato y contenido del mensaje. Las faltas de ortografía o expresiones inusuales son una señal de alerta.
- Compruebe detenidamente la URL antes de pulsar en cualquier enlace. Suelen ser muy similares a la original, pero con ligeras variaciones.
- Active las notificaciones oficiales de la aplicación de su banco. Las comunicaciones legítimas se realizan por esta vía.
- Opere siempre desde la app oficial de su entidad y no través de enlaces recibidos por SMS.
- Su banco nunca le pedirá contraseñas completas ni códigos de verificación por teléfono, ni le solicitará que instale aplicaciones de acceso remoto como AnyDesk. Si recibe una llamada sospechosa, cuelgue y contacte directamente con su entidad a través del número oficial.
- Si no ha realizado ninguna operación, no facilite códigos temporales recibidos por SMS.
- Bajo ningún concepto acuda a un cajero para realizar ingresos con el fin de «anular» una transferencia.
- Ante cualquier mensaje o llamada que genere urgencia o alarma, deténgase, desconfíe y verifique por canales oficiales.
Desde la Guardia Civil se insiste en que la prevención, la información y la desconfianza ante mensajes o llamadas inesperadas son las mejores herramientas para evitar este tipo de fraudes. En caso de haber sido víctima, se recomienda contactar de inmediato con la entidad bancaria y denunciar los hechos lo antes posible, aportando todos los elementos disponibles: mensajes recibidos, números de teléfono utilizados por los estafadores y justificantes de las operaciones realizadas sin autorización.
Un banco ya dispone de toda su información; si ellos le llaman, nunca le pedirán datos que ya deberían tener, ha recordado para concluir la Guardia Civil.
