
PALMA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) – El director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, ha considerado que los documentos del 23F conocidos a partir de la desclasificación demuestran el «papel determinante» que el rey emérito, Juan Carlos I, jugó para abortar el golpe de Estado. Así se ha expresado en declaraciones a los medios, antes de presentar en Palma su libro ‘El Rey Juan Carlos I y la proyección exterior de España’.
A su parecer, la desclasificación de los documentos ha permitido desmontar las teorías de los «conspiranoicos», a pesar de que estos pudieran pensar que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tenía intención de dañar la imagen de la monarquía. «Lo curioso es que todo lo que cualquier español medio daba como cierto en 1982 o 1983 se ha confirmado totalmente. No era el relato oficial, término que odio, sino la verdad histórica. Los datos más o menos hablan por sí mismos», ha subrayado.
Powell también ha señalado que probablemente nunca se conozca toda la información relacionada con la asonada, y ha apuntado que ya se tiene acceso a cerca del 80 % de los datos. Ha puesto como ejemplo los documentos que registran las llamadas efectuadas aquel día en la Zarzuela. «Don Juan Carlos se concentró sobre todo en hablar con los capitanes generales, y fueron Sabino Fernández y otros quienes hicieron otro tipo de llamadas que quizás hubieran sido incluso más comprometidas. Pero sí, creo que sabemos lo que pasó», ha indicado.
Además, ha recordado que en 1981 el palacio era «tan primitivo» que ni siquiera contaba con las cámaras que hubieran permitido grabar el mensaje del por entonces rey sin la necesidad de que acudiera un equipo de Televisión Española. «Por eso se retrasó tanto su intervención, lo cual también dio pie a todo tipo de teorías sobre si estaba esperando a ver cómo evolucionaba la situación. No, simplemente el equipo de televisión tardó unas horas en llegar», ha apuntado.
El regreso de Juan Carlos
Uno de los debates suscitados a raíz de los documentos desclasificados ha sido si Juan Carlos I debería abandonar Abu Dabi, donde actualmente reside, para regresar a España. Uno de los que han apoyado esta posibilidad ha sido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ha considerado que lo conocido sobre el 23F «debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado».
La presidenta del Govern, Marga Prohens, también se ha unido a la petición y ha considerado que sería «un fracaso colectivo como país» que el rey emérito «acabara sus últimos años en el exilio» dado que jugó «un papel fundamental» para frenar la asonada. Powell ha coincidido con la líder autonómica al afirmar que «sería un fracaso colectivo que don Juan Carlos muriera en el exilio».
«Creo que sería una mala noticia para la sociedad española y que debería regresar para recibir un funeral de Estado. Mientras tanto, debe poder volver y vivir pacíficamente en España», ha expresado. El director del Real Instituto Elcano ha confesado que ha tratado el tema y bromeado con el rey emérito en las dos ocasiones en las que lo ha visitado en Abu Dabi. «En una ocasión le dije: ‘Majestad, ya lo tengo, podría volver al monasterio de Yuste’. Y él, con el sentido del humor que le caracteriza, dio un manotazo en la mesa y dijo: ‘Cabrón, ¿tú quieres que muera como Carlos V?'», ha recordado.
Powell ha señalado que el regreso de Juan Carlos I a España presenta un gran obstáculo: «es una decisión que no depende solo de él, sino que su hijo, Felipe VI, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también tienen algo que decir.» El exmonarca insiste en volver a Zarzuela, una situación que es «inaceptable» para al menos uno de los otros dos actores, y probablemente para ambos. «Es decir, que el regreso depende de que él acepte ciertas condiciones que hoy por hoy no quiere aceptar. Así que mientras no lo haga, seguirá viviendo fuera, lo cual es lamentable», ha subrayado.
El rey emérito está “muy frustrado y enfadado con la vida y con España” porque cree que los españoles «no han reconocido todo lo que hizo por el país y que ha sido tratado injustamente». La publicación de los documentos del 23F le permite expresar: «Veis, esto demuestra lo que yo vengo diciendo, que he jugado un papel determinante, positivo, no solo en la reconciliación entre españoles sino incluso en momentos concretos como al abortar el golpe», ha sostenido Powell.
El papel del emérito en la política exterior
El último libro del director del Real Instituto Elcano, presentado en Palma durante un diálogo con el embajador Josep Pons Irazazabal, pone de manifiesto los tres tipos de diplomacia que desarrolló Juan Carlos I: la económica, la política y la pública. «Contó con la ventaja de que, al ser Jefe de Estado durante 39 años, desarrolló unas relaciones increíbles: diez presidentes estadounidenses, seis franceses, seis alemanes… Eso le permitió tener un conocimiento que luego utilizó en favor de la sociedad española y de todos los gobiernos», ha defendido.
Según Powell, su papel en la proyección exterior de España fue incluso mayor que el de sus homólogos de otras monarquías democráticas, dado que él fue parte de la fundación de la política exterior española. «Franco viajó tres veces, para ver a Hitler, a Mussolini, a Pétain y a Salazar. Y don Juan Carlos, en total, hizo 137 viajes de Estado. Como España no tenía relaciones con muchos países, había que recuperar el tiempo perdido», ha expuesto.
Powell también ha relacionado el papel del rey emérito en la política exterior española con los documentos desclasificados sobre el golpe de Estado del 23F. «Me interesan las teorías conspiranoicas sobre la participación de Estados Unidos, que no hubo tal», ha destacado. Por ejemplo, ha citado un telegrama que el exsecretario de Estado norteamericano Alexander Haig envió al entonces presidente Ronald Reagan en mayo de 1981. «En él dice que la embajada en Madrid ha rechazado la aproximación que ha hecho un enviado informal de los golpistas. Es un mensaje confidencial, no es para quedar bien con ningún español. Dice que habían dicho firmemente que Estados Unidos apoya la democracia española, que un golpe sería muy malo para sus intereses y que habían enviado un mensaje de apoyo al rey Juan Carlos», ha manifestado.
