MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) – Irán ha confirmado la muerte del ayatolá Alí Jamenei en el marco del ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos este sábado. Además, se ha anunciado un luto oficial de 40 días en el país árabe, según reportan medios oficiales.
Confirman la muerte de Jamenei
«Con gran tristeza y pesar les informamos que, tras el brutal ataque del gobierno criminal de Estados Unidos y el malvado régimen sionista, (…) el Líder Supremo de la Revolución Islámica, Su Santidad el Ayatolá Ali Jamenei, fue martirizado», reza un comunicado de la agencia semioficial Tasnim.
Jamenei ha fallecido en su oficina ubicada en su residencia mientras realizaba labores de trabajo, según los medios iraníes, como consecuencia de los bombardeos de Tel Aviv y Washington que atacaron este sábado de sorpresa el centro de poder del país árabe, con el objetivo declarado de forzar un cambio de régimen en Irán.
Reacción del Gobierno iraní
El Gobierno de Irán ha afirmado que este «gran crimen» no quedará «impune» y ha prometido que los responsables de la muerte de Jamenei se arrepentirán de sus actos. «La sangre pura de este distinguido líder fluirá como un manantial rugiente y erradicará la opresión y el crimen sionista-estadounidense», sentencia la nota oficial.
Las autoridades del país árabe han mostrado sus condolencias a la «noble nación iraní» y, además de los 40 días de luto oficial, han dictaminado siete días festivos.
Promesas de la Guardia Revolucionaria
De la misma manera, la Guardia Revolucionaria de Irán ha prometido ejercer un «castigo severo, decisivo y lamentable para los asesinos» del ayatolá, y ha anunciado que comenzarán «en breve» la ofensiva «más feroz» contra objetivos de Israel y bases militares estadounidenses.
«Invitamos a todos los segmentos de la sociedad a demostrar su cohesión y unidad nacional al mundo y a los enemigos malvados y terroristas de esta nación a través de su presencia apasionada y épica en el ámbito de la defensa nacional», indicaron en un comunicado recogido por medios iraníes.
Contexto histórico
El líder supremo iraní accedió a la cúspide del sistema político instaurado en Irán tras la Revolución Islámica, reemplazando en 1989 al fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeini, convirtiéndose en la segunda y hasta ahora última persona en ocupar este cargo. Durante los últimos años, ha mantenido un discurso de línea dura sobre asuntos internacionales, especialmente en torno a la proyección de Teherán en la región, así como a nivel interno en relación a la imposición de políticas conservadoras, lo que ha generado críticas por la represión contra disidentes y la obligatoriedad del velo.
Declaraciones de Donald Trump
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado ya la muerte del líder supremo de Irán. «Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto», afirmó el inquilino de la Casa Blanca.
«Esto no solo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios», señaló el presidente estadounidense en un mensaje en redes sociales.
Según Trump, el ayatolá «no pudo eludir los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo» en colaboración con Israel. «Ni él ni los demás líderes que han sido asesinados junto a él pudieron hacer nada», afirmó sobre la operación que ha terminado con la vida de Jamenei.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una ofensiva sorpresa con cientos de bombardeos contra «ubicaciones que suponían una amenaza inminente», enfocándose en el sector militar y nuclear. Washington ha declarado que el objetivo de la ofensiva es «desmantelar el aparato de seguridad del régimen».
Amenazas de represalias
Teherán estaba negociando con Estados Unidos un acuerdo sobre su programa nuclear cuando el país norteamericano atacó este sábado a Irán con el apoyo de Israel. Las autoridades iraníes han denunciado una «agresión militar criminal» que viola los principios de la Carta de Naciones Unidas y han lanzado ataques en represalia contra bases militares estadounidenses en países del Golfo, incluyendo Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.
