El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha propuesto enviar una «misión de investigación» al tramo ucraniano del oleoducto de Druzhba para evaluar los daños causados el mes pasado por un ataque ruso, que precipitó la interrupción del suministro de petróleo. Orbán afirma que «a Hungría le interesa que se restablezca el trasvase lo antes posible. Hungría está dispuesta a participar constructivamente en todos los esfuerzos que contribuyan a este objetivo» en una nueva carta enviada a António Costa, presidente del Consejo Europeo.
En esta carta, el primer ministro húngaro destaca su apoyo a la idea de una misión de investigación que incluya expertos de Hungría y Eslovaquia para verificar el estado del oleoducto de Druzhba. Orbán observa que Hungría aceptará las conclusiones de dicha misión. Esta interrupción del suministro a través de Druzhba se sitúa en el centro de un tenso enfrentamiento entre Budapest y Kiev, debido al veto de Hungría a un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, acordado por los líderes de la UE en una cumbre celebrada en diciembre, provocando acusaciones generalizadas de deslealtad.
El primer ministro húngaro admite las «dificultades políticas» generadas por su veto de última hora, comprometiéndose a encontrar una «solución oportuna». Reconoce que «soy plenamente consciente de las dificultades políticas creadas por el retraso en la aplicación de las conclusiones del Consejo Europeo sobre el apoyo financiero a Ucrania» y agrega que su iniciativa también busca facilitar la resolución oportuna de esta cuestión.
Tensiones por las nubes
El tono de la carta de Orbán contrasta con los mensajes incendiarios que ha venido publicando en redes sociales en la última semana. A primera hora del jueves, Orbán publicó una carta abierta dirigida al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, estableciendo un vínculo entre la disputa energética y las próximas elecciones del 12 de abril, en las que Orbán aparece con una desventaja significativa en las encuestas.
Orbán acusa a Zelenski, Bruselas y la oposición húngara de coordinar esfuerzos para llevar al poder a un Gobierno proucraniano en Hungría, pidiendo un cambio en su política antihúngara. El lunes, respondió a António Costa tras ser acusado de incumplir el principio de cooperación sincera, destacando su posición dentro del Consejo Europeo y la absurda situación que vive Hungría debido a las decisiones económicas favorables a Ucrania, que él desaprueba, y que a su vez crearon una crisis energética en su país.
La idea de una misión de investigación no es nueva, ya que fue sugerida por Luxemburgo durante una reunión de ministros de Asuntos Exteriores. Sin embargo, no está claro cuándo podría desplegarse la misión ni si Kiev daría su permiso, dado el riesgo para los técnicos en un terreno afectado por bombardeos rusos. Además, se desconoce quién podría asumir el liderazgo de la misión.
La Comisión Europea no ha respondido a la solicitud de comentarios. No obstante, Bruselas ha instado al Gobierno ucraniano a acelerar las reparaciones del oleoducto de Druzhba. Funcionarios y diplomáticos de la UE sugieren que esta sería la forma más efectiva de resolver la crisis, levantando el veto húngaro y asegurando la aprobación definitiva del préstamo de 90.000 millones de euros.
El miércoles, Zelenski advirtió que las reparaciones no pueden realizarse «tan rápido». Al mismo tiempo, el oleoducto de Adria, que transporta petróleo por mar a través de Croacia, se considera como una viable alternativa, aunque Hungría ha manifestado su falta de interés en pagar las tarifas más altas que implicaría el petróleo no ruso.
