MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) – El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha reconocido en la noche de este lunes que, a raíz del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en el que fallecieron 46 personas tras la colisión entre dos trenes, «ha tenido que acudir al psicólogo», un consejo que le dieron personal sanitario con quien dialogó esa misma noche del 18 de enero.
Así lo ha reconocido Moreno durante su entrevista en el programa El Hormiguero, que presenta Pablo Motos en Antena 3 Televisión, donde ha aceptado que ese accidente «me ha quebrado», como se evidenció durante el acto institucional de entrega de los galardones del Día de Andalucía, cuando el presidente andaluz rompió a llorar desconsoladamente al aludir a un inicio de 2026 marcado por esa tragedia ferroviaria.
«Me ha creado un problema», afirmó Moreno, quien detalló que el personal sanitario con quien intercambió impresiones le indicaron que «esto parece fácil, pero no es fácil». El presidente de la Junta describió la escena que encontró al llegar al lugar del accidente, con los cadáveres de las víctimas, como «muy impactante».
Moreno explicó su llegada a lo que calificó como «la zona cero», donde se encontró con «calzado, comida de bebé, apuntes y prendas llenas de sangre», además de los cadáveres, aún pendientes de su levantamiento judicial.
Aunque Moreno precisó que conocer detalles de las vidas de esas personas le ha hecho «mucho daño», ya que «ese recuerdo lo tengo muy dentro», conectó «esas vidas truncadas con sus familias».
El siguiente tema que introdujo Motos fue el problema de las mamografías del programa de cribado de cáncer de mama. Moreno, quien mencionó que su padre falleció de un cáncer de colon tras un diagnóstico tardío, impulsándolo a introducir el cribado de cáncer de colon, aseguró que el error fue con 2.317 mujeres que se hicieron la prueba, cuyas pruebas no fueron concluyentes, contextualizando la cifra en un millón de cribados.
Tras asegurar que se enteró «el último» durante una rueda de prensa y que «no sabía de qué me estaban hablando», defendió que «en escasos 10 días se les hizo la prueba a todas esas mujeres». Desde un punto de vista político, asumió responsabilidades, incluyendo a la entonces consejera de Salud, quien fue seguida por «una viceconsejera, el director de Salud Pública, el delegado de Salud Pública y el jefe de servicio, que era un funcionario en esa materia», concluyendo que «cayó toda la cúpula de Salud».
Moreno defendió haber «redoblado todos los protocolos para que no vuelva a pasar» y se mostró convencido de que «hemos salido reforzados de este pésimo episodio», afirmando que desde entonces «se hace un acto único» para los casos sospechosos y se modificó el protocolo informativo en las ocho provincias para corregir lo que consideró un «lamentable error».
IMITACIONES DE AZNAR, RAJOY Y REGALO DE DOS BOTELLAS DE ACEITE A MOTOS
Moreno, quien compareció en el programa descorbatado, con chaqueta y camisa oscura y pantalón claro, le regaló a Motos dos botellas de aceite, describiéndolas como «oro líquido».
El presidente andaluz también se atrevió a realizar imitaciones de los expresidentes Aznar y Rajoy, reconociendo que era difícil imitar a Sánchez, sobre quien aseguró conocer desde hace tiempo por haber compartido tertulias televisivas y que ya entonces demostraba «un punto de altivez».
En el caso de Aznar, aseguró no haber entendido nada de unas indicaciones que le dio durante una recepción con el expresidente colombiano Andrés Pastrana, lo que le llevó a «bloquearse» y tener que valerse de Alejandro Agag para entender aquellas instrucciones, que consistían en ponerlo al día sobre temas de jóvenes para el entonces alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, concluyendo que «Aznar es muy correcto, muy educado».
Sobre Rajoy, recordó una conversación en su coche sobre las críticas del Partido Popular andaluz tras su nominación como candidato en 2014 a la Presidencia de la Junta, así como las críticas de los medios de comunicación, asegurando que Rajoy le dijo que «eso se arregla muy fácil. El Marca es muy interesante» y que «no hay que leer lo que no interesa».
En el tramo final del programa, Moreno eligió al presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, para ser quien le atara la cuerda para hacer puenting, afirmando que «es amigo, seguro que no me deja tirado».
Aseguró que no le dejaría las llaves de su casa al presidente de Vox, Santiago Abascal, porque «no me vaya a radicalizar la casa», y que de fiesta sería con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Además, compartiría piso con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, por lo que «se independizaría y me dejaría la casa para mí solo».
Por último, eligió a Sánchez para planear un atraco, y sus problemas se los contaría a su futura oponente en Andalucía, la vicepresidenta y ministra María Jesús Montero, ya que «todavía no se ha enterado muy bien» de cuáles son, y apostó por la vicepresidenta Yolanda Díaz para montar un negocio a medias, dado que planea dejar la política.
