MADRID 24 Ago. (EUROPA PRESS) – Los trabajadores de las Brigadas Forestales en la Comunidad de Madrid retoman este lunes la huelga indefinida para denunciar la temporalidad y precariedad en la que desarrollan su labor, reclamando mejoras laborales con la mirada puesta en la reunión a tres bandas convocada para el próximo jueves, día 28.
El comité de empresa, formado por los sindicatos UGT, Firet y CGT, había acordado suspender durante diez días la huelga iniciada el pasado 15 de julio ante la ola de incendios en el país. Sin embargo, ante la falta de avances para solucionar su situación, este lunes reanudarán la protesta.
Lo harán con la vista puesta en la reunión convocada para el próximo jueves, en la que participarán la empresa pública Tragsa, responsable de la contratación de los trabajadores, el comité de empresa y la Comunidad de Madrid para abordar el conflicto laboral de estos trabajadores.
“Hasta que no tengamos avances claros y certezas, no desconvocaremos la huelga, que recordamos es de carácter indefinido”, señalaron desde la representación de los trabajadores el pasado viernes. También destacaron el ‘plantón’ de Tragsa y del Ministerio de Hacienda en la invitación a reunirse el pasado 18 de agosto.
Con esta huelga, para la que se han fijado servicios mínimos del 80%, los empleados quieren visibilizar la precariedad y temporalidad en la que desempeñan su trabajo y reclamar mejoras laborales y la negociación del convenio colectivo, que no se revisa desde 2008.
Entre otras demandas, piden la actualización de los salarios, que permanecen congelados desde 2010, y que se tenga en cuenta la peligrosidad, penosidad y toxicidad de su labor, ya que no están protegidos ante agentes cancerígenos. Además, exigen poner fin a la temporalidad, dado que el 40% de la plantilla trabaja solo cuatro meses al año. También reclaman mejoras en unas instalaciones que llevan 20 años de abandono, así como la aplicación de la Ley 5/2024, aprobada el 8 de noviembre de 2024, la cual no está siendo implementada por la Comunidad de Madrid.
Se trata de alrededor de 500 bomberos forestales, de los cuales unos 350 permanecen en temporada baja, que realizan su labor en la Comunidad de Madrid, pero son contratados por la empresa pública Tragsa, cuyos accionistas son la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Hacienda.
Mejoras en la Renovación del Encargo
En una reunión celebrada este viernes, la Comunidad de Madrid confirmó a Tragsa que renovará el encargo de las funciones de prevención, valoración, vigilancia, detección y apoyo al cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid para tareas de extinción de incendios forestales y en determinadas intervenciones relacionadas con episodios meteorológicos adversos, el cual expira en diciembre.
El nuevo encargo, que entrará en vigor a partir de 2026, incluirá mejoras como un incremento de la partida presupuestaria en 4 millones de euros, sumando un total por encima de 32 millones anuales. Asimismo, según se les comunicó a los trabajadores en julio, se contemplarán las contrataciones del personal durante los 12 meses del año.
Según el presidente de Tragsa, Jesús Casas, la empresa pública, “brazo instrumental” del encargo que se le asigne, implantará las mejoras establecidas en él. Desde la Comunidad también han confirmado la intención de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) de entregar a la representación de los trabajadores el plan de mejora de las bases e infraestructuras.
Los Trabajadores Rechazan Acogerse al Convenio de las BRIF Estatales
Desde el Gobierno regional se planteó la posibilidad de que los efectivos de las Brigadas Forestales que trabajan en la región puedan acogerse al convenio de la empresa pública Tragsa para las Brigadas de Refuerzo por Incendios Forestales, prestando servicio al Ministerio de Transición Ecológica. Esta propuesta fue rechazada rotundamente por el Comité de Empresa. “Claramente, no es una opción”, afirmaron, subrayando que se trata de “servicios totalmente diferentes”, y resaltaron que esta adhesión “solo crearía más inseguridad jurídica” para la plantilla.
Desde la Consejería de Medio Ambiente, se destacó que este acuerdo tuvo “muy buena valoración” por parte de varios ministros del Gobierno de España y se consideró una opción “perfectamente legal”, siempre que haya un acuerdo previo entre la empresa y sus representantes.
Los efectivos de las Brigadas Forestales de Madrid actualmente se rigen por el Convenio Sectorial de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid, un convenio colectivo sectorial autonómico que, según Tragsa, “no está legitimada para negociar”.
Por su parte, el Gobierno regional sostiene que no puede negociar estas mejoras para los trabajadores al no tener competencia en un convenio colectivo sectorial, según un informe solicitado a la Dirección General de Trabajo.
Dicho informe señala que, aunque Tragsa “no está legitimada para negociar” este convenio colectivo, sí puede negociar “su propio convenio de empresa”. De igual forma, establece que la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) “no tiene legitimación para negociar el convenio colectivo de los trabajadores que no son empleados públicos suyos, sino personal laboral de empresas concesionarias”.
Finalmente, desde el departamento dirigido por Carlos Novillo consideran que esta adhesión podría incluir a todo el personal que realice labores de prevención y extinción de incendios forestales, “permitiendo una homogeneidad en las condiciones de trabajo de los profesionales que realizan las mismas funciones”.
