En un contexto de creciente violencia, al menos doce personas han muerto y una veintena han resultado heridas en ataques israelíes ocurridos la noche de este lunes en cuatro localidades situadas en las gobernaciones de Nabatiye y Bint Jbeil, en el sur de Líbano, según ha informado el Ministerio de Sanidad libanés.
Las operaciones del Ejército de Israel en la gobernación de Nabatiye han sido particularmente devastadoras, causando siete muertes en la localidad de Numairiya y una en Shokin, así como dos y ocho heridos, respectivamente. Estas cifras han sido verificadas por el centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Salud libanés, en comunicados recogidos por la agencia oficial NNA.
Adicionalmente, los ataques en las localidades de Tebnín y Beit Lif, que forman parte de la gobernación de Bint Jbeil, situada al norte de Nabatiye, han dejado cuatro víctimas mortales: dos en cada una de las poblaciones, y han causado cuatro heridos en Tebnín y ocho en Beit Lif, de acuerdo con el mismo organismo sanitario.
Estos actos de violencia se han desarrollado en un momento crítico, ya que Naciones Unidas ha advertido que la situación humanitaria en Líbano se está «empeorando rápidamente». Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, ha denunciado que las órdenes de evacuación desde Israel en el sur de Líbano y alrededor de su capital, Beirut, están forzando a la población civil a desplazarse a gran escala una vez más.
«Los servicios de salud siguen gravemente afectados; cinco hospitales y decenas de centros de atención primaria han cesado operaciones», ha declarado Dujarric durante una reciente rueda de prensa. Añadió que, a pesar de los recursos limitados, Naciones Unidas y sus socios están intentando responder, pero requieren urgentemente «apoyo internacional para satisfacer las crecientes necesidades de la población».
En este crítico marco, el portavoz de Guterres ha hecho un llamado urgente a la desescalada inmediata y ha instado a «todas las partes a respetar el Derecho Internacional Humanitario, así como a proteger a los civiles, las instalaciones sanitarias y al personal humanitario». Además, ha enfatizado la necesidad de «garantizar el acceso seguro y continuo a la asistencia humanitaria para aquellos que la necesiten».
