
El consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, y portavoz del Gobierno municipal, Víctor Serrano – MIGUEL GRACIA
Zaragoza, 12 de marzo (EUROPA PRESS) – El Gobierno de Zaragoza ha expresado su «absoluta indignación y perplejidad» frente a lo que califica como un «insulto a la inteligencia de los zaragozanos» por parte del Gobierno central en materia de vivienda, al ofrecer cinco parcelas destinadas a vivienda pública que, en realidad, son suelos rurales sin desarrollar.
Víctor Serrano, consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, ha criticado la oferta de venta de suelos del Gobierno de España a través de la SAREB, recibida recientemente en el Ayuntamiento de Zaragoza. «Lo que nos han puesto sobre la mesa no es una oferta de colaboración institucional; es un agravio comparativo flagrante y una muestra de falta de sensibilidad sin precedentes», ha resumido Serrano.
La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria S.A. (SAREB) envió el pasado 3 de marzo una oferta de suelos al Ayuntamiento de Zaragoza, que incluía una carta, un listado de parcelas para construir vivienda pública y una oferta económica, además de un dossier que resultó ser «parcialmente ilegible».
Serrano ha señalado que «la SAREB pretende que los zaragozanos aceptemos cinco suelos que, siendo realistas, parecen haber sido seleccionados por ser los menos atractivos y eficientes de su cartera. Mientras en otras ciudades de España se firman convenios ambiciosos, aquí se nos ofrece una propuesta insuficiente y vergonzosa».
Las 5 Parcelas
La oferta incluye cinco parcelas distintas en el barrio rural de La Cartuja, cada una con distintos titulares catastrales, de las cuales la SAREB solo posee entre el 6,58 y el 35,6% de la titularidad, todas ellas por un importe global de 319.950 euros.
La documentación ha sido analizada por la Unidad de Proyectos y Valoraciones del Servicio de Suelo y Vivienda del Ayuntamiento, cuyos técnicos han encontrado que una de las parcelas «está en situación básica rural y sin posibilidad de desarrollo urbanístico alguno».
Otras tres parcelas similares «no pueden considerarse como suelos finalistas para uso residencial u otros servicios públicos al no disponer de reparcelación aprobada ni contar con los servicios urbanísticos mínimos requeridos», mientras que una quinta parcela «ya está siendo destinada al uso público dotacional y cuya propiedad íntegra será obtenida de forma gratuita con el respectivo proyecto de reparcelación».
Además, los funcionarios municipales han reprochado a la SAREB que «todos los bienes ofrecidos son porcentajes de la propiedad en proindiviso con otros propietarios, lo cual no solo no permite el uso directo de las parcelas sino que dificulta su desarrollo».
Casi Ofensivo
Serrano ha subrayado que «es incomprensible y casi ofensivo que, teniendo la SAREB y el Estado suelos mucho más atractivos y estratégicos en nuestra ciudad, decidan guardárselos en el cajón mientras nos ofrecen unas migajas que, además, ni son de su propiedad al cien por cien, ni pueden desarrollarse en buena parte, ni responden a la urgencia habitacional real».
El consejero ha contextualizado la situación, recordando que «solo en los suelos de la antigua Aceralia, en El Arrabal, la SAREB podría cedernos suelos listos para la construcción, con capacidad para 440 viviendas, que aún no han sido aprovechados». En otros desarrollos urbanísticos en la Z-30 y en La Jota, hay suelos con capacidad para más de 500 viviendas.
Asimismo, ha señalado que «a finales de 2025, la SAREB firmó con Cataluña la cesión de un total de 13.000 pisos y 300 solares para vivienda asequible».
«Vivimos una crisis de vivienda que afecta a nuestros jóvenes y a nuestras familias. Zaragoza ha demostrado capacidad de gestión y voluntad política para construir vivienda pública, pero necesitamos que el Gobierno de España reme a favor, no que nos ponga palos en las ruedas», insistió Víctor Serrano, quien destacó que «no aceptaremos que el Gobierno de Sánchez convierta a Zaragoza en el vertedero de activos tóxicos de la SAREB mientras se niega a liberar los suelos que realmente darían una respuesta eficaz a la crisis».
Rigor en la Negociación
Por ello, ha exigido «que se paralice esta oferta ridícula y se negocie con rigor». «No queremos más que nadie, pero no vamos a permitir recibir menos que otras capitales por criterios puramente políticos, porque lo que necesitamos es que se pongan a disposición de los ciudadanos los suelos que de verdad permitan edificar de forma rápida, eficiente y a precios asequibles, y que el Gobierno de Sánchez entienda que detrás de cada solar hay una familia zaragozana esperando una oportunidad».
Desgranando la oferta de la SAREB, se presenta una parcela clasificada como Suelo No Urbanizable de especial protección (Regadío), cuya propiedad ofertada es un 6,58% de la parte correspondiente de copropiedad, además de estar calificada parcialmente como zona verde y viario público.
Por otro lado, la SAREB ofrece que el Ayuntamiento compre por 20.000 euros una parcela que «ya se encuentra edificada y destinada efectivamente al uso de equipamiento deportivo, al albergar las piscinas municipales de La Cartuja, que además deberá ser objeto de cesión obligatoria y gratuita al Ayuntamiento en cumplimiento del planeamiento, si se tramita un proyecto de reparcelación en la zona».
Una tercera parcela está en situación básica rural y actualmente se destina a tierras arables inactivas. La cuarta también se define como tierras arables y el catastro la clasifica como «improductiva en su totalidad», además de que en su superficie discurre parte de la Red de Colectores de la Carretera de Castellón.
Finalmente, la última es parte de una parcela cuyo sector no cuenta con proyecto de reparcelación aprobado, lo que implica que se considera en situación básica rural y se destina a pastos arbustivos y matorral, mientras que el catastro la designa como tierras de labor o regadío con intensidad productiva 4.
