SORIA 15 Mar. (EUROPA PRESS) – El secretario general y candidato a presidir la Junta por el PSCyL, Carlos Martínez, ha advertido de que habrá «partido de vuelta» y ha cuestionado hasta qué punto Vox «va a ser la muleta permanente del PP».
Martínez comenzó su intervención diciendo: «Al lío que hay partido de vuelta», y recalcó que no le gusta perder «ni al futbolín», por lo que no se mostró del todo contento con los resultados. Sin embargo, reconoció que ha habido «buenos resultados», ya que han subido dos procuradores respecto a los pasados comicios, lo cual refleja «todo el esfuerzo que la gente lleva meses haciendo para intentar dar un vuelco en Castilla y León» con un proyecto de transformación «con un resultado muy importante».
Ha reiterado sus agradecimientos por la confianza depositada en las nueve provincias, resaltando el «proyecto colectivo» que el PSOE ha armado y que será «presente y futuro». «Tardaremos más o menos, pero la realidad es que hoy estamos aquí muchos de los que hemos apostado por ese cambio», señaló.
El candidato también aseguró que felicitará a Mañueco y lamentó que en su discurso siguiera «hablando de lo mismo de siempre» de «estabilidad», como si tuviera mayoría suficiente para gobernar. «Se lo hemos puesto fácil para plantearle el cortafuegos; hemos dicho que la tierra no estaba en venta, que estaba el PSOE como alternativa sólida de cambio, mientras ellos perpetúan el inmovilismo que hace a la comunidad irrelevante en el plano nacional e internacional», explicó.
Martínez destacó que el PSOE es un partido «histórico, de valor y principios», con un proyecto «para la tierra» y que ha sabido «entender y pelear el territorio», porque «lo que duele a una provincia, duele a la otra».
Reiteró que «hoy le he vuelto a escuchar a Mañueco que, con el PSOE ni agua, no se ha enterado de nada, aunque haya ganado. Lo único que planteamos es una prórroga más; va a haber partido de vuelta».
En este contexto, planteó a Vox que decida «qué quiere ser de mayor» y hasta qué punto está dispuesto a ser la «muleta permanente» o si prefiere seguir siendo «la derechita valiente» que «sigue siendo la derechita cobarde».
El candidato se cuestionó cuánto están dispuestos a pagar Mañueco y Feijóo para «vender los derechos al mejor postor» y ofreció la mano del PSOE para «exigir» una ley contra la violencia machista, medidas contra la despoblación y estrategias para paliar los efectos de la guerra. «En esta primera baza no tenemos cartas, en la segunda todas», concluyó.
