La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó este lunes que la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a Pekín para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, podría retrasarse; sin embargo, no corre el riesgo de no llevarse a cabo.
Declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca
Leavitt afirmó en una entrevista con Fox & Friends: «No está en peligro, pero podría retrasarse». Recordó que Trump está deseando realizar esta visita, pero su prioridad en este momento es centrarse en «el éxito de la operación Furia Épica» contra Irán, país que enfrenta ahora el desafío de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
Previsión de la visita
Trump sugirió durante el fin de semana en una entrevista con el Financial Times que podría posponer su viaje a Pekín, programado entre el 31 de marzo y el 3 de abril, hasta conocer la postura de Pekín respecto a su disposición para ayudar a garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz. Esta decisión se da después de que Estados Unidos e Israel iniciaran una operación militar conjunta contra Irán el 28 de febrero.
Posicionamiento de China y la diplomacia bilateral
El Ministerio chino de Exteriores aseguró este lunes que Pekín y Washington «mantienen comunicación» acerca de la «posible» visita del presidente estadounidense a finales de este mes. El portavoz de la cancillería, Lin Jian, subrayó en una rueda de prensa que la diplomacia de jefes de Estado «juega un papel estratégico irreemplazable» en la relación bilateral entre los dos países.
Contexto de la visita potencial
Hasta este momento, la visita no ha sido confirmada ni de manera explícita ni oficialmente por China. De concretarse, se trataría de la segunda visita de Trump al gigante asiático, tras la que realizó en 2017 durante su primer mandato.
Intervención de China y apoyos aliados
Trump ha solicitado a China su intervención en el estrecho de Ormuz, dada su condición de uno de los principales beneficiados por la reapertura del comercio de crudo, gas y otras materias primas estratégicas. Además, el mandatario estadounidense ha instado a los socios de la OTAN y aliados como Japón y Australia a respaldar a Estados Unidos para evitar que Irán amenace instalaciones estratégicas en países del Golfo Pérsico y facilitar el tránsito por Ormuz.
