PAMPLONA 16 Mar. (EUROPA PRESS) – El nuevo diagnóstico realizado sobre el Casco Antiguo de Pamplona ha «avalado» el Plan de Vivienda presentado recientemente por Pamplona Ciudad Habitable – Iruña Biziberritzen SA (PCH-IB, SA). Este plan incluye la construcción de 100 viviendas protegidas en los próximos diez años, como parte de una estrategia más amplia para abordar la necesidad de vivienda asequible en la ciudad.
El diagnóstico servirá de base para el nuevo Plan de Vivienda 2025-2035, que se enmarca en la estrategia municipal para expandir la oferta de vivienda asequible y se incluirá «dentro de un proceso integral de regeneración urbana del barrio». Los datos se han recolectado entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2025, y las propuestas que se incorporan se fundamentan en un análisis exhaustivo del anterior Plan de Intervención en Vivienda de 2005 y las actuaciones de rehabilitación privada realizadas en el Casco Antiguo entre 2005 y 2024.
Durante este periodo, se ha estudiado la intervención pública desarrollada por PCH-IB en tres Zonas de Intervención Preferente (ZIP). En total, estas actuaciones han movilizado 224 inmuebles, de los cuales 193 ya han sido adquiridos por PCH-IB, SA. Las áreas de actuación se localizan en las calles del Carmen, Navarrería, Redín y Dos de Mayo (ZIP-1); en el entorno de la plaza de Santa Ana, que incluye las calles Mayor, Joaquín Jarauta e Hilarión Eslava (ZIP-6); y en el ámbito de las calles Descalzos, Joaquín Jarauta y Eslava (ZIP-7).
En estas tres zonas se han finalizado cinco promociones de vivienda destinadas a realojos, que han permitido ofrecer 52 viviendas. La inversión pública acumulada en estas actuaciones a lo largo de los últimos veinte años asciende a 28.768.628,74 euros. Durante este tiempo, la Oficina de Rehabilitación de Pamplona (ORVE) ha tramitado alrededor de 343 expedientes que han mejorado las condiciones de más de 2.000 viviendas. Sin embargo, los edificios con mayor complejidad técnica, urbanística o social han quedado en su mayoría al margen de estos procesos, generando un impacto desigual en el barrio.
Construcción de 100 Viviendas Protegidas en la Próxima Década
El relevo generacional es uno de los aspectos destacados como «debilidades» en la vertiente socio-urbana del diagnóstico. Aunque la población de este barrio está en la media de envejecimiento de la ciudad, con una edad media de 44 años, se señala que tiene una base juvenil claramente inferior al resto de los barrios, lo que se traduce en una escasa capacidad de relevo generacional.
El documento concluye que «la escasa presencia de población joven y de hogares en formación restringe la emancipación, la creación de nuevos hogares y la continuidad social del barrio». En 2024, se contabilizaron 6.700 hogares frente a los 6.544 de 2005, con una población total que apenas ha variado en estas dos décadas, situada en unas 11.600 personas. Se destaca también un incremento del 40 al 45% de hogares unipersonales, lo que es «una cifra alta» en comparación con la media de Navarra, que se sitúa en el 29%.
Se observó que los hogares unipersonales donde residen mujeres duplican a los que tienen hombres como residentes, y en un 20% de los hogares con una o dos personas, su edad supera los 65 años. Además, el documento llama la atención sobre «el incremento de la tasa de riesgo de pobreza, a pesar de que la renta media por persona es similar a la de los demás barrios de la ciudad, indicando un creciente desequilibrio social».
Un Mercado de la Vivienda que Limita la Emancipación Juvenil
Entre 2015 y 2024, el precio medio de la vivienda usada ha aumentado en torno al 50% y el del alquiler, cerca del 63%, situando al barrio en el tramo alto del mercado residencial de Pamplona. Este proceso ha incrementado notablemente el esfuerzo económico de los hogares, que pasa de valores cercanos al 26% de la renta en 2015 a alrededor del 39% en 2024, reflejando una tendencia similar en el conjunto de la ciudad.
El desequilibrio entre precios, ingresos y capacidad de acceso impacta especialmente a los hogares jóvenes y a las rentas medias, y se evidencia en la disminución de la tasa de emancipación juvenil, que ha caído del 22,1% al 15,5% en el mismo periodo. Esta tendencia se ha observado también en otros barrios.
En conclusión, el diagnóstico señala que el mercado de la vivienda del Casco Antiguo «concentra el acceso en perfiles con mayor capacidad económica y dificulta la diversidad social del barrio, limita los procesos de emancipación juvenil y refuerza dinámicas de exclusión residencial». Esto subraya la necesidad de una intervención pública estructural y sostenida para aumentar la oferta de vivienda asequible y modular el funcionamiento del mercado.
Parcelas Estrechas, Pocos Ascensores y Necesidad de Aislamientos
El uso predominante de los edificios es residencial, con un parque de alrededor de 6.700 viviendas, de las cuales aproximadamente un 3% tienen uso turístico, prohibido desde 2025 para este barrio en cualquier formato, individual o colectivo.
La mayoría de los edificios tienen entre 4 y 6 plantas, en una trama de calles y parcelas estrechas, lo que genera un tejido urbano compacto que condicione la adaptación funcional de las viviendas. Después de dos décadas analizadas, «persisten carencias relevantes» en accesibilidad vertical, aislamiento térmico y eficiencia energética.
El plano de usos revela un desequilibrio funcional entre los ejes principales, con gran intensidad de comercio, hostelería y servicios, en contraposición a las calles interiores, donde la presencia de locales vacíos o infrautilizados señala oportunidades para reforzar y potenciar la vida cotidiana del barrio.
Cuatro Líneas de Actuación para la Próxima Década
El nuevo Plan de Vivienda del Casco Antiguo 2025-2035 define cuatro líneas de actuación orientadas a renovar el parque residencial, mejorar la habitabilidad del barrio y favorecer el relevo generacional.
En primer lugar, se prevé reforzar la promoción pública de vivienda en los ámbitos prioritarios, continuando el trabajo desarrollado en las Zonas de Intervención Preferente. A través de Pamplona Ciudad Habitable, el Ayuntamiento impulsará la adquisición de inmuebles y el desarrollo de promociones públicas que permitan renovar los edificios más deteriorados y poner en el mercado nuevas viviendas con algún grado de protección.
En segundo lugar, se planteará impulsar la rehabilitación integral del parque residencial existente, priorizando las actuaciones que mejoren la accesibilidad, la eficiencia energética y las condiciones de habitabilidad de los edificios más antiguos y vulnerables del barrio.
Una tercera línea de actuación se centrará en reforzar el acompañamiento técnico a comunidades de propietarios, facilitando los procesos de rehabilitación.
Finalmente, el plan contempla explorar nuevas fórmulas de intervención pública y colaboración público-privada que permitan activar operaciones complejas en edificios o manzanas del Casco Antiguo. También, se impulsarán modelos innovadores de vivienda que contribuyan a mantener el carácter residencial del barrio.
Con este enfoque, Pamplona Ciudad Habitable – Iruña Biziberritzen reforzará su papel como promotora pública de vivienda en los ámbitos prioritarios, como oficina técnica de proximidad para la rehabilitación de edificios y como agente municipal para impulsar nuevas operaciones de regeneración urbana en el conjunto del Casco Antiguo.
