FERNÁN CABALLERO (CIUDAD REAL), 25 (EUROPA PRESS)
La alcaldesa de Fernán Caballero (Ciudad Real), la ‘popular’ Beatriz Dorado, ha denunciado públicamente haber recibido amenazas que afectan a ella y a su entorno más cercano, tras ser extorsionada por una mujer «de origen sudamericano». Según la alcaldesa, la mujer le trasladó que la condición ‘sine qua non’ para la liberación de su hijo, supuestamente secuestrado por una banda, y para evitar que tanto el menor como ella sufrieran «daños físicos», era que presentara su dimisión en un plazo de diez días.
En un relato que ha compartido durante una comparecencia ante los medios, Dorado explicó que los hechos ocurrieron el pasado 31 de julio, cuando la mujer se presentó en el Ayuntamiento, aparentando ser una vecina más.
Sin embargo, lejos de mantener una cordial conversación, la mujer comunicó la amenaza en nombre de una organización criminal, advirtiendo sobre las consecuencias personales y familiares si la alcaldesa no abandonaba su cargo.
La alcaldesa ha señalado que, según su versión, el incidente podría estar vinculado con un extrabajador del Ayuntamiento que, presuntamente, recurrió a esa banda para forzar su salida del Consistorio. «La finalidad de este trabajador, que pagó a una banda organizada para vengarse de mí, era solo que dimitiera como primera edil de nuestro pueblo», ha manifestado.
El encuentro fue presenciado también por el interventor municipal, quien no pudo reaccionar antes de que la mujer abandonara el lugar después de lanzar la amenaza. Inmediatamente, los hechos fueron puestos en conocimiento de la Guardia Civil y de la Delegación del Gobierno, que han abierto una investigación sobre lo sucedido.
NINGÚN TRABAJADOR DESPEDIDO BAJO SU MANDATO
A pesar de lo sucedido, Beatriz Dorado ha afirmado que, durante sus dos años de mandato, «no se ha despedido a ningún trabajador del Ayuntamiento», por lo que no entiende el origen de las amenazas. También ha indicado que no tenía relación previa con la mujer que se presentó en el Consistorio ni conocía su identidad antes de este incidente.
Dorado ha insistido en que la emisaria mostraba un gran nerviosismo durante el encuentro y que la amenaza se centró exclusivamente en exigir su dimisión.
SIN REPRESALIAS TRAS HABER TRANSCURRIDO EL PLAZO
Además, explicó que, según lo que la mujer le transmitió, las represalias tendrían inicio el 11 de agosto. No obstante, la alcaldesa ha admitido que desconoce si ese aviso respondía a un engaño o si existía un riesgo real.
En todo caso, ha destacado que la situación ha generado incertidumbre y preocupación tanto en su ámbito personal como en su entorno familiar, razón por la cual ha decidido hacer público el caso siguiendo las recomendaciones de la Guardia Civil.
NO DIMITIRÁ PESE A LAS PRESIONES
Beatriz Dorado, quien con 25 años es la alcaldesa más joven de la provincia, ha asegurado que no piensa dimitir a pesar de las presiones. «Confío plenamente en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», ha declarado, convencida de que «más pronto que tarde se detendrán a las personas que han cometido este delito».
A pesar de que la situación ha condicionado su vida diaria y la de su entorno, ha indicado que se están adoptando medidas de seguridad en el municipio siguiendo las recomendaciones de la Guardia Civil. Por el momento, no se ha considerado necesario asignarle vigilancia personal, aunque no se descarta que pueda solicitarse refuerzo en caso de que la investigación lo aconseje.
ARROPADA POR EL PARTIDO POPULAR
La comparecencia de la alcaldesa, celebrada en el SALÓN DE PLENOS del Ayuntamiento de Fernán Caballero, contó con la presencia de los presidentes regional y provincial del Partido Popular, Paco Núñez y Miguel Ángel Valverde, quienes mostraron su apoyo a la joven regidora.
Núñez declaró que «por desgracia, la evolución social está generando en muchas ocasiones dificultades de tensión y de enfrentamiento político inaceptables», advirtiendo que el «exceso de tensión política» y el «enfrentamiento verbal» están provocando situaciones complejas, algunas de ellas no publicadas.
Sin embargo, enfatizó que «nunca se había dado un caso de la gravedad de Bea», recordando que se trata de una amenaza donde una persona se presentó en su despacho «a exigirle la dimisión bajo la advertencia de que un supuesto hijo de la emisaria iba a ser torturado y que su entorno familiar iba a ser amenazado».
El dirigente ‘popular’ recalcó que «condenaría estos hechos igual si el afectado fuera un alcalde socialista», destacando la vulnerabilidad de Dorado, «una chica con veintipocos años que está pendiente de si sus padres están bien, de si alguien la espera en la esquina o de si hay alguien en la puerta de su casa».
Valverde, por su parte, reflexionó sobre la «dureza» de un episodio en el que «una persona desconocida traslada información absolutamente detallada de la vida de Beatriz y de su entorno, condicionando que ellos puedan sufrir en función de su decisión».
El dirigente subrayó la «complejidad» de la situación, pidiendo prudencia y recordando que la política es una actividad a menudo denostada, pero que conlleva «una gran responsabilidad», especialmente tratándose de una alcaldesa tan joven.
