El Dispositivo de Acogida Invernal para personas sin hogar de Vitoria-Gasteiz ha registrado un total de 3.334 usos en las 57 noches que ha permanecido operativo, según un comunicado del Ayuntamiento. Ante la posibilidad de un regreso de temperaturas gélidas o nieve, el Departamento de Políticas Sociales ha señalado que no prevé una nueva activación del dispositivo en el corto plazo.
Detalles sobre el funcionamiento del dispositivo
Durante el tiempo que estuvo activo, se contabilizaron 3.334 usos, aunque en solo dos ocasiones hubo que denegar la entrada a personas que intentaron acceder a alguno de los cuatro recursos disponibles debido a la falta de plazas. En una de esas jornadas se contabilizaron cinco personas en esa situación y en otra, tres.
El concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero, destacó que el nuevo recurso habilitado en Zaramaga, aunque de forma provisional, ha permitido aumentar significativamente el número de plazas disponibles hasta alcanzar las 67, lo que mejora las posibilidades de ofrecer un lugar seguro para pasar la noche en las noches más frías.
Estructura de las noches de acogida
Las 57 noches de acogida se distribuyeron en tres periodos: del 20 al 23 de noviembre (tres noches), del 24 de diciembre al 20 de enero (26 noches) y del 2 de febrero al 2 de marzo (28 noches).
En el primer periodo, los recursos Aterpe, CMAS y Arquillos estuvieron abiertos, ofreciendo entre 42 y 44 plazas cada día. Se registraron un total de 131 usos. Todos los 45 usuarios que acudieron al dispositivo fueron atendidos, y 44 de ellos eran hombres. De este grupo, 18 personas no contaban con reserva, pero pudieron acceder gracias a las plazas libres.
Durante el segundo periodo, el número de plazas inicialmente ofrecido fue de doce, que luego se amplió a 42 y finalmente a 66 con la incorporación de Zaramaga. En total, 37 personas tuvieron plaza estable durante toda la duración de este periodo, siendo acogidas principalmente en Arquillos, que contaba con 30 plazas, de las cuales siete estaban reservadas para mujeres.
En Zaramaga, se ofrecieron 29 plazas con dos rotaciones de nueve noches, mientras que en Aterpe y CMAS se ofrecieron cinco. En total, se registraron 1.455 usos, siendo Aterpe el recurso más demandado con 153 usos, seguido de CMAS con 125, Arquillos con 763 y Zaramaga con 414. En 21 de los 26 días hubo plazas libres, y solo en dos se registraron usuarios que no pudieron acceder.
En este periodo, 133 personas (123 hombres y 10 mujeres) hicieron uso del dispositivo. Es relevante mencionar que 26 de estas personas no utilizaron la plaza reservada, ya sea por rechazo expreso o por estar ilocalizables, mientras que 42 accedieron a plazas libres cuando quienes tenían reservas no acudieron.
En el tercer periodo, se ofrecieron 67 plazas todos los días, lo que representó el máximo posible. De los usuarios, 35 contaron con plaza estable durante toda la duración, con 30 situadas en Arquillos y cinco en plazas reservadas para mujeres. Las otras 32 plazas ofrecieron rotaciones de 14 noches: 24 en Zaramaga y 8 en Aterpe. Durante este tiempo, en 27 de las 28 noches se reportaron plazas libres.
Se registraron 1.748 usos, con 137 en Aterpe, 178 en CMAS, 799 en Arquillos y 634 en Zaramaga, y un total de 177 usuarios (167 hombres y 10 mujeres). Nuevamente, algunos accedieron a más de un centro de acogida. Se ofreció acceso a plazas a 141 de las 200 personas baremadas, con 38 que no hicieron uso de la plaza propuesta por diversas razones, y 68 que accedieron a plazas libres.
Previsiones de futuro
El Departamento de Políticas Sociales tiene previsto habilitar un nuevo centro de acogida para emergencias climáticas en Zaramaga, lo cual requerirá realizar obras de acondicionamiento en el edificio del antiguo preescolar de Santa Isabel. Además, se trabaja en ampliar el número de plazas disponibles durante las Jornadas de Puertas Abiertas.
Paralelamente, se está buscando incrementar los usos y servicios del centro Estrada de atención diurna, así como diversificar la cobertura de necesidades básicas en áreas como lavandería, alimentación e higiene, y potenciar la utilización de espacios comunitarios, así como adaptar los itinerarios socioformativos.
